En la actualidad, el smartphone cumple un rol central en la comunicación, el trabajo y el acceso a la información. Por ello, los tiempos prolongados de carga pueden afectar la continuidad de las actividades diarias.
Si bien la tecnología de baterías ha evolucionado, la velocidad de recarga no depende únicamente del equipo, sino también de los hábitos de uso y de las condiciones en las que se realiza la carga.
Hábitos que influyen en la velocidad de carga
Según Jhair Olave, especialista de entrenamiento de vivo Smartphones, existen prácticas simples que permiten reducir el tiempo de recarga y, al mismo tiempo, conservar mejor la vida útil de la batería.
Desactivar las actualizaciones automáticas
Las actualizaciones automáticas de aplicaciones mantienen activo el procesador y la conexión a Internet mientras el equipo se está cargando, lo que incrementa el consumo de energía.
Desactivar esta opción y pasar las actualizaciones a modo manual permite que la energía se concentre en la batería, acortando el tiempo de carga.
Detener la retroalimentación háptica
La retroalimentación háptica, responsable de las vibraciones al escribir o recibir notificaciones, utiliza motores internos que consumen energía de forma constante.
Desactivar esta función desde el menú de sonido o accesibilidad reduce el gasto energético durante la carga y favorece una recarga más eficiente.
La importancia de la temperatura durante la carga
Uno de los factores menos considerados es la disipación del calor. Colocar el celular sobre superficies blandas como camas, sillones o almohadas impide que el calor se libere correctamente.
Cuando el equipo se calienta, el sistema reduce automáticamente la velocidad de carga para proteger la batería. Por ello, se recomienda cargar el smartphone sobre superficies frías y rígidas como vidrio, cerámica, mármol o metal.
La regla del 20–80 para cuidar la batería
El especialista también recomienda aplicar la llamada regla del 20–80, que consiste en mantener la carga del dispositivo entre el 20% y el 80% de su capacidad.
Las baterías cargan más rápido en rangos intermedios y el tramo final hasta el 100% suele ser más lento y genera mayor desgaste. Mantener este rango reduce el tiempo conectado al cargador y prolonga la vida útil de la batería.
Tecnología y hábitos, una combinación clave
Adoptar estos hábitos permite aprovechar mejor las tecnologías actuales de carga rápida, especialmente en equipos de alta capacidad como el vivo X300 Pro, próximo a llegar al mercado peruano, que incorpora una batería de 6510 mAh y tecnologías de 90W FlashCharge y 40W Wireless Charge.
De esta manera, los usuarios pueden asegurar una experiencia de uso más eficiente, segura y alineada con las exigencias del día a día.





