La innovación utiliza compuestos naturales presentes en productos como el maíz morado y el arándano para alertar sobre cambios en la frescura de los alimentos en tiempo real.
La innovación utiliza compuestos naturales presentes en productos como el maíz morado y el arándano para alertar sobre cambios en la frescura de los alimentos en tiempo real.

Ante la pérdida de más de 12 millones de toneladas de alimentos al año en el Perú, investigadores nacionales desarrollan una tecnología que busca contribuir a reducir el desperdicio alimentario mediante empaques inteligentes capaces de advertir cuándo un producto comienza a descomponerse.

La propuesta incorpora biosensores y compuestos naturales que reaccionan ante cambios químicos producidos durante el deterioro de los alimentos, generando una señal visual a través de cambios de color en el empaque.

Una alternativa a las fechas de vencimiento tradicionales

La tecnología, que aún se encuentra en fase de desarrollo, busca ofrecer información más precisa sobre el estado real de los alimentos que las fechas de vencimiento convencionales.

A diferencia de los sistemas actuales, el empaque reacciona directamente a los procesos de descomposición, permitiendo que consumidores y distribuidores identifiquen de manera rápida si un producto continúa siendo apto para el consumo.

“Queremos que las personas puedan reconocer fácilmente cuándo un alimento ya no está en buen estado, sin necesidad de interpretaciones complejas. El cambio de color actúa como una señal directa y accesible”, explicó Suyeon Kim, investigadora principal y docente de Bioingeniería de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

Cómo funcionan los empaques inteligentes

El sistema emplea biosensores capaces de detectar gases y variaciones en los niveles de acidez (pH) que se generan durante la degradación de los alimentos.

Cuando estos cambios químicos ocurren, el material activa una respuesta visual que modifica el color del empaque, alertando sobre posibles alteraciones en la calidad del producto.

Según los investigadores, esta herramienta podría ayudar a prevenir el consumo de alimentos en mal estado y mejorar la gestión de productos perecibles.

Biodiversidad peruana al servicio de la innovación

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el uso de antocianinas, compuestos naturales presentes en especies vegetales como el maíz morado, el arándano y el saúco.

Estas sustancias son incorporadas en materiales biodegradables y funcionan como indicadores naturales de los cambios químicos asociados al deterioro de los alimentos.

Además de su capacidad para detectar la descomposición, las antocianinas aportan propiedades antioxidantes y antimicrobianas que podrían contribuir a prolongar la vida útil de los productos.

Un proyecto impulsado por investigadores peruanos

La iniciativa es liderada por Suyeon Kim, docente de Bioingeniería de la PUCP, y cuenta con la participación de Javier Nakamatsu Kuniyoshi, docente de Química de la misma universidad.

También forma parte del equipo Efraín Castro Alayo, investigador y docente de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza de Amazonas (UNTRM).

Los especialistas esperan que esta tecnología pueda convertirse en una herramienta para fortalecer la seguridad alimentaria y promover un consumo más sostenible.

Canal oficial de WhatsApp
📍 Noticias · Política · Mundo· Actualidad