La política peruana nunca decepciona cuando se trata de mezclar drama, desmemoria y un toque de soberbia. Entre golpistas de lápiz, ministros susceptibles y funcionarios que se aferran al cargo como náufragos a la tabla, el espectáculo continúa con entusiasmo digno de mejor causa.
Lápiz golpista
Desde su guarida –una vez más– el prófugo dueño de Perú Libre, Vladimir Cerrón, se pronunció para soltar disparates y demás yerbas. Mediante su cuenta en X aludió al uso de los servicios de inteligencia y aseguró que este se utilizó para derrocar a Pedro Castillo. ¿No recuerda, acaso, que gran parte de la bancada del lápiz votó a favor de la vacancia? O la memoria de Cerrón es frágil o su sinvergüencería, profunda.
Arrebatado
El líder del partido del lápiz, que puso en el poder al golpista Castillo y a la vacada Dina Boluarte, aprovechó la oportunidad para cuestionar a su contrincante de izquierda (aunque le duela) Alfonso López Chau. Se siente la desesperación de Cerrón tras permanecer en el rubro de “otros”, según la última encuesta de Datum.
Vale todo
Ya que aludimos a las elecciones, bien podemos mencionar que los comunicadores Carlos Helfer y Carlos León Moya detectaron que César Acuña –o algún allegado suyo– pagó a Google para que aparezca resaltada la página web del líder de APP cuando alguien ingresa en dicho buscador: Keiko Fujimori, Jorge Nieto, José Luna, López Chau y Rafael López Aliaga. Plata como cancha.
En su chacra
Tras la denuncia, este patrocinio parece haber sido deshabilitado. Al respecto, Samuel Rotta, exdirector de Proética, advirtió que tal conducta es una clara infracción al principio 6 del Pacto Ético Electoral (uso responsable y respetuoso de las redes sociales). ¿El Tribunal de Honor se pronunciará o pasará por agua tibia el hecho? Habrá que esperar.
Patanesco
Otro que también dio que hablar es el exministro del Interior Juan José Santiváñez, quien ayer traspasó la raya de lo polémico para colocarse en la zona de la vulgaridad. Y es que cuando la periodista Claudia Chiroque le formuló una pregunta incómoda, el engreído de Boluarte no tuvo mejor reacción que ofender.
En sus trece
“Yo entiendo que de repente la falta de estudios en derecho”, comenzó a decir Santiváñez, cuando Chiroque lo interrumpió, le “reveló” que ella es abogada y agregó que sabía que su estilo es “malcriadón”, pese a lo cual le exigió respeto. La parchada se hizo viral y ha cosechado aplausos de diversos sectores. A ver si el exministro se toma su valeriana para la próxima. Da roche.
Inercia
En otro plano, al titular del Congreso, Fernando Rospigliosi, le preguntaron sobre el motivo por el cual aún funciona la oficina parlamentaria de Jerí. El fujimorista recordó que el cargo de legislador es irrenunciable, por lo que –sentenció– tal despacho continuará funcionando, como ocurrió en el caso de Valentí Paniagua.





