El novelista peruano conversó con amigos apenas 48 horas antes de su muerte. Recordaron su lucidez y su legado en la literatura latinoamericana.
El novelista peruano conversó con amigos apenas 48 horas antes de su muerte. Recordaron su lucidez y su legado en la literatura latinoamericana.

El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique falleció este martes tras una larga enfermedad, aunque su muerte tomó por sorpresa a personas cercanas, quienes aseguran que hasta hace pocos días seguía haciendo planes de viaje a Europa.

El también escritor Jorge Eduardo Benavides relató a la agencia EFE que habló con Bryce el último domingo y que el autor se encontraba lúcido, pese a su estado de salud.

“Lo llamé porque sabía que estaba un poco mal. No podía hablar bien porque le faltaba aire, pero estaba perfectamente lúcido. Hablamos de sus próximos viajes, de la situación en Lima, una conversación como las de siempre”, explicó.

Planeaba viajar a España y Francia

Según Benavides, Bryce Echenique mantenía la intención de viajar a España y Francia, destinos que solía visitar cada año para reunirse con amigos y colegas.

El escritor fue informado del fallecimiento por el profesor César Ferreira, quien recibió la noticia de parte de Cecilia Grau, pareja del autor.

Benavides señaló que la noticia fue inesperada, ya que, aunque Bryce atravesaba una enfermedad prolongada, no se esperaba un desenlace tan rápido.

Un escritor recordado por su generosidad

El autor de Un mundo para Julius fue recordado por su amigo como una persona cercana y generosa.

“Era un gran caballero y una gran persona. Siempre estaba atento a los amigos y recordaba cualquier detalle”, comentó Benavides.

El escritor peruano también recordó que la última vez que lo vio fue en noviembre en Lima, cuando lo encontró en buen estado pese a la enfermedad que padecía.

Uno de los grandes de la literatura latinoamericana

Para Benavides, con la muerte de Bryce Echenique desaparece una de las últimas grandes figuras de la literatura latinoamericana contemporánea.

Entre sus obras más reconocidas destacan Un mundo para Julius, publicada en 1970, y La vida exagerada de Martín Romaña (1981).

El autor fue reconocido por su estilo narrativo caracterizado por el humor, la ternura y una mirada crítica a la élite limeña, rasgos que marcaron gran parte de su obra literaria.