Visionario del agro, dejó para la prosperidad la Casona  de Sojo, patrimonio cultural de la nación.
Visionario del agro, dejó para la prosperidad la Casona de Sojo, patrimonio cultural de la nación.

El próximo 23 de mayo se llevará a cabo la ceremonia de develación del busto del ilustre patriarca piurano, Don en la plazuela que lleva su nombre en la ciudad de Sullana.

Hablar de Miguel Checa y Checa es hablar de todo un visionario en el manejo del agua en búsqueda de un desarrollo agrícola sostenible y compartido con todos los sectores.

Fue elegido diputado por Paita (1907-1912) y ocupó el cargo de alcalde de Piura. A iniciativa suya se construyó el puente Viejo de Piura (hoy puente San Miguel). Sin embargo, su obra máxima fue el canal del río Chira que hoy lleva su nombre.

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LA CASONA DE SOJO

Miguel Checa siente un nuevo deber con la Casa Hacienda de Sojo. Cuando adquirió la propiedad pensó en su familia, donde poner su huella, en un estilo particular.

Por ello, pensó en el lugar correcto, sobre aquella colina que mira el Valle del Chira y junto a su compañera de vida, Victoria Luisa Eguiguren Escudero, convirtió en toda una esplendida mansión, hacienda que ha sido declarada Patrimonio Histórico de la Nación y la localidad donde se encuentra, fue nombrada en 1950 como distrito de Miguel Checa en su homenaje.

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REMEMBRANZAS

Los escritores Lino Bolaños Baldassari y Gonzalo Higueras Cortés escribieron un libro a la altura de un hombre igualmente monumental. Una historia que ha sabido trenzar sobre todo la vida y obra de Miguel Checa.

En ella escribieron toda su vida convertida en una epopeya, donde incluso señalan que en 1925 el escritor Enrique López Albújar lo recordó: “Sus batallas no fueron de sangre y fuego, sino de agua y tierra, de sudor y angustia, de ruina y desolación. Estas son las batallas más nobles de la vida que se asemejaban a una epopeya, por lo que los piuranos deben sentirse orgullosos por su legado”.

El canal Miguel Checa lo levantó él mismo con una voluntad de progreso y con su propio peculio y que hoy es un testimonio de que pueden hacerse cosas buenas en el Perú y hacerlas bien sostenible y transparente.

Su figura fue muy recordada por entonces, pues no cerraba las puertas a nadie, era un hombre abierto a las nuevas ideas y a los avances del mundo. “La figura de Miguel Checa y Checa sirva como ejemplo de incansable trabajo de servicio a los demás, nos ha dejado una luz que ojalá sirva a los peruanos en este momento de tanta oscuridad”, señala Guillermo Russo Checa, diplomático de carrera y nieto de Checa.