Luis Rodríguez Pastor, autor de “Mario Vargas Llosa para jóvenes” (Alfaguara), vuelve sobre el libro catorce años después de su primera edición, ahora actualizado tras la muerte del Nobel peruano. En esta nueva entrega, Rodríguez Pastor no solo incorpora información sobre la vida y obra de Vargas Llosa, sino que mantiene su apuesta por acercar su universo literario a los lectores jóvenes de una manera accesible, pero sin subestimar su capacidad para comprender una obra compleja.
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En conversación con Correo, habla sobre el legado del escritor, su vínculo con el Perú, su evolución política y la necesidad de leerlo con admiración, pero también con espíritu crítico.
“Ha sido mucho más que una actualización rápida o sencilla. Ha sido un reencuentro con la obra de Vargas Llosa y, al mismo tiempo, con el reto de presentar una obra ambiciosa, compleja y amplia en un formato sencillo, pero no por eso simple ni ajeno a la erudición”, explica Luis.
¿Por qué consideras importante que los jóvenes continúen conociendo el legado de Vargas Llosa, más allá de su condición de Premio Nobel?
Es importante, en general, conocer quiénes nos anteceden, ya sea en nuestro espacio familiar, barrial o nacional. Uno de nuestros más ilustres y grandes antecesores es, sin duda, Mario Vargas Llosa. Es imposible acercarse a la literatura peruana sin acercarse a su obra, o acercarse a la cultura y a la historia peruana contemporánea sin hablar de él.
Con la primera edición Vargas Llosa habló positivamente del libro y destacó su importancia para acercar a los jóvenes a su obra. ¿Cómo te sientes al reencontrarte con esas palabras después de su muerte?
Las palabras que aparecen en la contratapa del libro son muy elogiosas y, por supuesto, me enorgullecen y me emocionan. [...] En realidad, he procurado que el libro, más que decirte qué hacer, sea un abastecedor de estímulos, emociones e intereses. Si a ti te interesa una determinada novela, puedes acudir a esa parte del libro, donde no solamente hay un texto escrito por mí acerca de la novela, sino también una pequeña muestra de ella.
En la primera edición tenías 24 años. ¿Cómo ha cambiado tu relación con Vargas Llosa desde entonces hasta hoy?
Sigo teniendo una profunda admiración y, al mismo tiempo, una mirada crítica sobre algunas de sus novelas o de sus posturas políticas. Lo dije incluso varias veces cuando él estaba vivo: cada día discrepo más de él y cada día lo admiro más. Creo que es posible porque estamos ante una figura tan amplia y compleja que permite abordarla desde distintas perspectivas y establecer un diálogo, como él hizo con muchos de sus autores de cabecera.
¿Crees que es posible separar al escritor de su obra?
Hay muchas opiniones y, con el tiempo, se está difundiendo más la idea de que existe una unidad; que ambas dimensiones son concomitantes e inseparables. [...] Pero siento que puede ser un callejón sin salida darle una valoración ética a una obra publicada en un contexto que además va cambiando. La valoración ética del personaje y la valoración estética de la obra van a correr siempre por caminos distintos. [...] Es triste o difícil decirlo, pero creo que una obra termina independizándose de su creador y, reitero, termina siendo casi siempre mucho mejor que quien la hizo.
Vargas Llosa nos enseñó, a través de su vida, que una persona puede cambiar de opinión. ¿Cómo lees esa evolución, especialmente en el terreno político?
Él nos entregó la posibilidad de tomar posición. Que se manifestara hacía casi indefectible que mucha gente tomara posición, y en su caso probablemente estamos ante el ejemplo más icónico de opinión política de un escritor peruano. [...] Vargas Llosa demostró ser un personaje irrestricto, que hizo todo lo que quiso, como quiso hacerlo, incluso a costa de sí mismo. Mucho de lo que quiso hacer, y de esa irrestricta manera de hacerlo, fue en beneficio nuestro como lectores.
¿Su obra terminó siendo incluso más amplia que algunas de sus posiciones políticas?
Sí. Él escribió una novela anticolonial como “El sueño del celta”, en 2010, y una novela antiimperialista como “Tiempos recios”, en 2019. Creo que incluso su obra estuvo a la izquierda de alguien que necesitó siempre opinar políticamente de manera pública y cuyo principal afectado o arriesgado por esas propias manifestaciones fue él mismo.
SOBRE EL AUTOR
Luis Rodríguez Pastor, escritor
Es también investigador, editor y promotor cultural. Es creador y director del Seminario Afroperuano de Artes y Letras y conductor del programa La Lectura es Fuego en Radio Filarmonía.
38 años tiene el autor nacido en Lima, en 1988.
2018 inicia la organización de rutas dedicadas a temas y autores peruanos.
2020 publica Cien anécdotas de personajes peruanos del siglo XX.
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