Más allá de la emoción por la disputa del título entre Argentina y España, la final del Mundial 2026 quedó en la historia por presentar, por primera vez, un espectacular show de medio tiempo durante el descanso del partido.
La FIFA marcó un antes y un después en las finales de la Copa del Mundo al organizar, por primera vez, un espectáculo de medio tiempo de gran escala. El show reunió a estrellas de talla mundial y referentes del deporte con el objetivo de resaltar la diversidad cultural y cautivar a una audiencia global.
El espectáculo abrió con la aparición de Madonna, quien hizo vibrar al MetLife Stadium al interpretar su éxito Music en medio de un imponente despliegue de luces, efectos visuales y coreografías. El momento alcanzó su punto culminante cuando, al finalizar su presentación, las leyendas brasileñas Ronaldinho y Ronaldo Nazário irrumpieron en el escenario, desatando la euforia del público con un guiño al fútbol.




La intensidad del espectáculo continuó con la aparición de BTS. La reconocida banda surcoreana interpretó Dynamite y desató la euforia de los asistentes, que acompañaron cada momento de la presentación. Con una puesta en escena llena de energía, el grupo reforzó la conexión del show con el público más joven y aportó un toque de frescura y dinamismo a la ceremonia.





Tras las actuaciones cargadas de energía, Justin Bieber imprimió un tono más reflexivo al espectáculo. Con guitarra en mano, el cantante ofreció una interpretación acústica de Everything Hallelujah, adaptada para la ocasión con alusiones a la Copa del Mundo, regalando uno de los momentos más emotivos de la noche.



El espectáculo adquirió un tono más solemne con la participación del director venezolano Gustavo Dudamel, quien lideró a la orquesta en un interludio que aportó elegancia y profundidad artística a la puesta en escena. Su intervención sirvió de transición entre los números de pop internacional y el esperado cierre con ritmos latinos.

El cierre del espectáculo quedó en manos de Shakira, quien llevó la energía al máximo con una vibrante interpretación de Dai Dai, la canción oficial del Mundial 2026. La artista colombiana desplegó todo su carisma sobre el escenario, reafirmando el vínculo que ha construido con la Copa del Mundo y consolidando su reconocimiento como la “Reina de los Mundiales”. Su presentación fue coreada por los miles de asistentes y puso en valor el alcance e impacto de la música latina en un evento de dimensión global.




Con una duración de 17 minutos, el espectáculo destacó por su carácter vibrante y multicultural, al reunir una variada propuesta que fusionó pop, K-pop, una interpretación acústica, dirección orquestal y ritmos latinos. Además, la FIFA utilizó este escenario global para impulsar el Fondo de Educación FIFA Global Citizen, una iniciativa que busca recaudar 100 millones de dólares destinados a programas educativos.





