El Torneo Apertura atraviesa una pequeña pausa, por la fecha FIFA, y volverá la próxima semana con el clásico entre Universitario y Alianza Lima como platillo central. A puertas del esperado duelo, Oswaldo “Cachito” Ramírez analiza la actualidad del conjunto merengue.
Se avecina el clásico y hay un ambiente sensible, con gestos, provocaciones, etc...
Eso es un problema mundial, permiten que eso suceda. Se supone que cuando se llena el estadio, el contingente policial debe ser mayor. Lógico, el que pierde o el que gana, se pone a atacar apenas termina el partido y ese es el tema. Hay que solucionar ahí. Las autoridades tienen libertad para corregir eso.
El clásico pasó de las canchas a las dirigencias y se están viendo muchos reclamos, incluso en partidos que no jugaron entre sí. ¿Qué le parece?
Los que hacen las reglas, tienen que imponerlas. No es que yo vengo y reclamo cuando no es, y ese es el inconveniente más grande. Hoy en día, se están viendo muchas cosas, a pesar que tienen la ventaja de la tecnología. Lamentablemente, siempre hay estos problemas con quienes la controlan en cada partido. Debería imponerse lo que ven. Aquí no se trata de que el árbitro se equivocó o no. Y si se equivocó, hay que hacérselo notar. El juez tiene que ver la repetición para poder dar la sanción conveniente.
En lo deportivo, Universitario venía de ser tricampeón y ha bajado su nivel. ¿Es por el estilo que ha traído Rabanal?
No sé cuál fue la razón lógica de Universitario para cambiar a un técnico que le estaba dando resultados. En ese sentido, toda modificación siempre conlleva a que las cosas reinicien y hay que sujetarse al resultado. Me parece que no le está yendo bien a la “U” porque Rabanal recién está conociendo a la gente. Y de repente, se topó con algunos jugadores malhumorados, porque los rotan, y las cosas comienzan a diluirse. Con tres campeonatos consecutivos que obtuvieron, era ilógico traer otro entrenador.
Alianza Lima aprovechó y es líder, pero Paolo Guerrero dice que no hay favoritos para el clásico. ¿Cómo lo interpreta?
Sí, es cierto. Muchas veces se han jugado clásicos en el cual un equipo era favorito y el otro se termina imponiendo. Así es el fútbol. Yo creo que es muy difícil poder llegar a una conclusión antes del resultado del partido. Cada equipo tiene su forma para modificar su plan si las cosas no les están saliendo.
¿Cómo valora los refuerzos traídos por la nueva administración de la “U” que aún no han dado resultados?
Sabes cuál es el problema: no son los dirigentes los que tienen que hacerlo, para eso está el técnico. El DT es quien dice si me conviene un jugador o no. Los directivos están para hablar con su entrenador y decir a quiénes necesita. Son tres años consecutivos que han salido campeones y creen que ya es suficiente para muchos jugadores, por eso cambian.
Ahora, se viene la doble competencia con la Copa Libertadores. ¿Cómo lo ve ante este inicio irregular?
Eso ha sido una dificultad en este tiempo. No nos preparamos para jugar este tipo de torneos. Creemos que con lo que venimos y con lo que está pasando ya es suficiente. No es así, a veces es necesario fichar para ver las posibilidades de jugar mejor. El entrenador principal es quien tiene que ver cuáles son las piezas que deben reforzar al equipo para tener un buen papel en la Libertadores.





