Sporting Cristal sufrió, pero logró meterse en la tercera fase previa de la Copa Libertadores eliminando a 2 de Mayo, el verdugo de Alianza Lima. Tras la victoria, Nolberto Solano, embajador de Betsson y que vistió la camiseta celeste (fue tricampeón 1994, 1995 y 1996), analiza la participación internacional de los equipos peruanos.
En la previa del partido con 2 de Mayo, se habló de que Cristal es un equipo copero. ¿También lo consideras así?
Sí, sin duda. Creo que más que palabras, están las estadísticas y los datos, estos no te dejan mentir. Estuve en Cristal, tuve el privilegio y la suerte de jugar la final de la Libertadores. Lastimosamente, no la pudimos ganar, pero, la verdad, Cristal es un equipo grande. Hoy en día, hay que tener mesura cuando relacionamos a un equipo con otro. Por más que no haya plata o presupuesto en uno, esto es un partido de 11 contra 11. Un equipo débil juega contra Real Madrid una sola vez y esa sola vez le puede ganar. Es algo que se puede dar en el fútbol. Creo que han menospreciado mucho a este equipo paraguayo. Sabíamos que era difícil y Cristal era el obligado, entre comillas, por tener mejor presupuesto y otras cosas. Al final, lo demostró y, gracias a Dios, se pudo meter con los penales, que siempre son una ruleta rusa.
Hubo una detalle particular con 2 de Mayo: Cristal y Alianza tuvieron penales. Yotún sí pateó; Guerrero, no. ¿Qué piensas de la explicación de la falta de confianza?
Esto le ha pasado a figuras mundiales, en finales de la Copa del Mundo y a grandes pateadores. No nos olvidemos que nunca dejamos de ser seres humanos, que tenemos nervios, por más años que uno tenga en el fútbol. Si uno no tiene confianza, no lo hace. En este caso, Paolo fue honesto y se lo cedió a Castillo. A mí me pasó una vez, con Cristal, al definir para ser tricampeones, contra la “U”. El “Puma” Carranza hace la falta y, normalmente, yo era el encargado de patear, pero no me sentía con confianza y Jorge Soto lo tomó. Esta vez, Yotún tuvo confianza y la clavó en el ángulo. Y no olvidemos que Yoshimar, contra Argentina, en las Eliminatorias, la sacó por encima. Son momentos, no es el más bravo ni es el más fuerte quien lo hace y ejecuta. Paolo lo pudo haber pateado y fallado, luego contaba que estaba nervioso o sin confianza, y todos van a preguntar: ¿Por qué no se lo diste a otro que patee? Entonces, no hay que juzgar en la previa.
Cristal pasó a la tercera fase de la Libertadores, Alianza ya lo hizo el año pasado y Melgar hace no mucho fue semifinalista en la Sudamericana. ¿Son signos de mejoría a nivel internacional?
No lo sé. Pienso que serían signos de mejoría si esto fuera constante, más seguido. Sin embargo, son etapas, son momentos, son brechas. Sin duda, hay una deuda importante por los presupuestos que se manejan hoy en día si comparas a los equipos peruanos con otros países, como Paraguay o Uruguay. Por cómo nos encontramos, me parece que los clubes se preparan más para el torneo local, porque están con esa bronca... Alianza no quiere dejar que la “U” sea tetracampeón y se están mirando mucho entre ellos. Hay más peleas y no hay una orientación como institución de a qué aspiramos. No es fácil pelear en los dos torneos (local e internacional), pero lo hacen muchos equipos, como River o Boca en Argentina; Flamengo en Brasil y más. Creería que en este momento, existe más preocupación por las rivalidades internas.
¿Qué le falta a los equipos peruanos para dar ese salto y pelear por instancias importantes en Conmebol?
Hay una realidad con los equipos brasileños. Hoy en día, están con mucho protagonismo y marcan una diferencia impresionante. Han rebasado a Argentina, que tenía varios campeones. En Brasil han prestado mucha seriedad y si antes traían jugadores hacia el final de su carrera, en estos años han fichado cuando están a plenitud. Se ha convertido en un país poderoso. Y nosotros, en nuestra realidad, creería que Alianza, con el presupuesto que tiene, si hubiese estado estable en estos dos o tres años, tranquilamente hubiera peleado el torneo local e internacional, dado que se nota que tiene la facultad económica. La responsabilidad, primero, tiene que ver con el entrenador, y no es fácil. Si no pasa la primera etapa, lo quieren afuera. Ojalá, con toda la inversión que hacen, tengan un poco más de protagonismo.
Se ha visto a Cristal, este año, empatando sobre el final; y a Alianza, en 2025, reaccionando en momentos adversos. ¿Cuánto pesa la fortaleza mental en estos torneos?
Sin duda, el jugador tiene que estar preparado. Cuando disputas esta clase de torneos de exigencia, debe existir una evaluación de la gente encargada. Cuando traes a un futbolista, este tiene que saber que es un club de mucha exigencia. Es diferente jugar en uno que pelea el descenso. Además, estás en todas las noticias todo el día. Y pasa en Argentina, Brasil... siempre los clubes gigantes, por su historia, tienen la obligación de ganar. Hay que mirar a los jugadores en todos los aspectos y no hay que desmerecer nuestra liga. Piensan, ‘con esto me alcanza’. En el fútbol peruano se compite, no estaremos en la órbita de todos los grandes sudamericanos que pelean torneos internacionales, pero nuestra liga es difícil y está demostrado, porque hay muchos jugadores que vienen y no les ha ido bien. Reitero, se trata de evaluar. A veces, decimos que como estuviste en Europa, ya puedes jugar en Perú; y no es fácil, debido a la manera y por lo que es nuestro fútbol, con la altura, el calor y los trámites, porque hay equipos que no tienen aeropuerto y viajas siete u ocho horas en bus. No es tan simple decir que vengo a jugar y listo.





