Cuando se habla de innovación, suele pensarse en inteligencia artificial, automatización o nuevos productos. Sin embargo, especialistas sostienen que innovar implica, sobre todo, cuestionar las prácticas tradicionales y replantear la manera en que una empresa genera valor.
Para Gustavo Juárez, gerente de Planeamiento Comercial e Innovación del Grupo Crosland, la innovación no siempre está ligada al desarrollo de tecnologías disruptivas.
“Muchas empresas creen que innovar significa hacer más cosas, cuando en realidad puede significar hacer menos, pero de forma diferente”, afirma.
Según el ejecutivo, la innovación también puede reflejarse en nuevos procesos, modelos de negocio o formas de responder a las necesidades de los clientes.
¿Por qué muchas empresas no logran innovar?
El reto no suele estar en la creatividad, sino en la capacidad de ejecutar cambios y abandonar prácticas que anteriormente fueron exitosas.
De acuerdo con datos de McKinsey, el 84 % de los ejecutivos considera que la innovación es fundamental para el crecimiento de sus organizaciones. Sin embargo, solo el 6 % se declara satisfecho con los resultados alcanzados.
Esta diferencia evidencia que muchas organizaciones reconocen la importancia de innovar, pero enfrentan dificultades para convertir las ideas en transformaciones concretas.
Mejorar un negocio no siempre significa innovar
El especialista explica que existen acciones que impulsan el crecimiento empresarial, pero que no necesariamente representan innovación.
Entre ellas menciona:
- Expandirse a nuevos mercados.
- Digitalizar procesos.
- Incorporar herramientas tecnológicas.
- Ampliar el portafolio de productos o servicios.
Aunque estas iniciativas fortalecen el negocio, no siempre modifican la forma en que la empresa crea valor para sus clientes.
“Una innovación debe ser implementada y generar un cambio significativo, diferenciándose así de una mejora incremental o una optimización operativa. Si una empresa vende más, crece o mejora sus indicadores, está desarrollando exitosamente su negocio. La innovación aparece cuando logra resolver un problema de una forma distinta o cambia la manera en que el cliente percibe, utiliza o accede a un producto o servicio”, explica Juárez.
La adaptación como ventaja competitiva
En un contexto donde las tecnologías son cada vez más accesibles y las ventajas competitivas se reducen rápidamente, el especialista sostiene que la diferencia estará en la capacidad de cuestionar los modelos tradicionales.
Aunque mejorar la eficiencia, incrementar las ventas o expandirse a nuevos mercados sigue siendo importante para la sostenibilidad de cualquier organización, enfocarse únicamente en optimizar lo existente puede limitar la capacidad de adaptación frente a los cambios del entorno.
“No todas las empresas necesitan reinventar su industria cada año, pero sí deberían cuestionarse periódicamente si aquello que las hizo exitosas seguirá siendo relevante en el futuro. El crecimiento mantiene vigente un negocio; la innovación ayuda a prepararlo para lo que viene”, concluye.





