En un contexto marcado por la volatilidad económica y financiera, cada vez más personas priorizan estrategias orientadas a proteger su patrimonio sin dejar de generar rentabilidad.
Según reportes globales de riqueza citados por Pacífico Seguros, solo 3 de cada 100 adultos peruanos poseen un patrimonio superior a los US$100 mil. Sin embargo, especialistas advierten que incluso desde montos cercanos a los S/100 mil comienza a cambiar la forma de invertir.
Rodrigo Zavala, gerente de Vida y Pensiones de Pacífico Seguros, explicó que los inversionistas actualmente buscan estructuras financieras capaces de sostenerse en distintos contextos económicos.
“A mayor patrimonio, crece la necesidad de tomar decisiones más estructuradas. El objetivo pasa por construir un portafolio capaz de sostenerse en distintos contextos económicos”, indicó.
Ingresos predecibles y menor exposición al riesgo
Entre las principales tendencias identificadas en el mercado peruano destaca la búsqueda de instrumentos que permitan generar ingresos periódicos y predecibles, reduciendo la dependencia exclusiva de la valorización del capital.
Este comportamiento se observa tanto en inversionistas con experiencia como en personas que reciben montos extraordinarios por conceptos como herencias, CTS, indemnizaciones o venta de activos.
Según Zavala, los productos orientados a generar rentas estables han ganado relevancia en este escenario.
“Las soluciones que permiten transformar un capital en ingresos garantizados ofrecen estabilidad. Los seguros de renta se posicionan como una alternativa para este perfil”, señaló.
Pacífico Seguros destacó, por ejemplo, su producto Renta Flex, orientado a convertir un capital inicial en ingresos mensuales garantizados con una rentabilidad fija previamente definida.
Recomendaciones para construir una estrategia financiera estable
Como parte de las recomendaciones para proteger el patrimonio, Pacífico Seguros sugirió diversificar inversiones y priorizar instituciones con respaldo financiero sólido.
Además, la compañía recomendó revisar calificaciones de riesgo, delegar la gestión financiera a especialistas e incorporar instrumentos que permitan generar flujo constante de ingresos.
Para los especialistas, el objetivo actual de los inversionistas ya no se limita únicamente a maximizar ganancias, sino también a mantener estabilidad y control financiero en el tiempo.





