Según Karla Gaviño, profesora de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, la regionalización no tiene los resultados esperados porque no se ha cumplido lo que dispone la Constitución, la Ley de Bases de Desarrollo ni la propia Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, que las regiones se integren por más de un departamento.
“Hay tantos departamentos como regiones. Hay 25 departamentos, 25 regiones. No se logra unir zonas contiguas, vinculadas por elementos territoriales, económicos, políticos y culturales”, precisó.
En declaraciones a Correo dijo que no hay una estrategia integral para generar sinergias en el territorio, “por el contrario, el país se encamina a dividirse, a atomizarse y con ello también se atomiza el presupuesto y se atomizan las inversiones”.
Inclusive, prosiguió, el Congreso tiene leyes para generar más centros poblados, que está en contramarcha de lo que la comunidad internacional recomienda a países de América Latina, el desarrollo de territorios integrales, pero se está yendo en el sentido opuesto, se está atomizando.
Calidad
Gaviño precisó que hay elementos que no han permitido integrar regiones en macrorregiones y que atomizar el país, tanto geográfica como administrativamente, hace que los recursos se licuen en cosas menores y que no haya calidad de gasto.
“Es necesario abordar el tema para mejorar la regionalización, es vital para llegar a tener desarrollo a lo largo del territorio, no seguir con las brechas y fuertes diferencias”, comentó.
La especialista señaló que hay elementos múltiples que no han permitido integrar regiones en macrorregiones. “Creo que hay elementos políticos, hay falta de incentivos para el trabajo articulado a nivel territorial. También hay pérdida de liderazgo de la Secretaría de Descentralización de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), que debería apoyar a generar esas sinergias y lidere la estrategia de regionalización”, refirió.
Gasto
Al respecto, el profesor de ESAN José Bueno explicó a este diario que el problema es la poca capacidad de gasto que tienen las regiones.
“La regionalización se dio por presión de las regiones. Pero los supuestos que se bosquejaron junto con instituciones neutrales como el Banco Mundial, no consideraron supuestos de ejecución de gasto y eso es lo que sucede. Ninguna región tiene una eficiente ejecución de gasto, especialmente las que reciben mayor presupuesto como Áncash, Arequipa, Moquegua (por canon), el promedio tiene 20% fuera de presupuesto no ejecutado”, precisó
Entonces, prosiguió, como no se ejecutan los presupuestos no se traducen en obras, pero hay preocupantes niveles de pobreza.
Refirió que ninguna región con altos ingresos de canon es un modelo a seguir en cuanto a su capacidad de invertir en alguna de las tres esferas que define el Banco Mundial para mejora la calidad de vida y reducir la pobreza, como son salud, educación y vivienda. “Es decir, tan malo ha sido el gasto público en el sur que no se ha mejorado y basta ver los indicadores (de descontento social)”, comentó.





