En diálogo con Correo, Olíver Stark Preuss, expresidente de Petroperú, afirma que durante su gestión intentó aplicar entre siete u ocho medidas, como contratar a una gerencia privada para encaminar a la petrolera estatal, que tenga utilidades y así evitar que entre a un proceso concursal en el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi).
Sin embargo, añade que renunció porque la administración de Dina Boluarte no era transparente, pues mientras conversaba con él en Palacio de Gobierno, a sus espaldas se reunían con los mismos grupos que hoy manejan la empresa desde adentro.
Todo el esfuerzo y gasto para reestructurar Petroperú terminaría tras el anuncio presidencial de derogar el decreto de urgencia...
Es escoger entre dos opciones muy claras: Una, reestructuración seria, con sentido común financiero, que volvería rentable una empresa para el Estado, nadie habla de privatizar. La otra opción es la de mantener el statu quo, seguir siendo agencia de empleo y seguir inyectándole plata de los peruanos. Se ha optado por la segunda
Agencia de empleos para pocos y pobreza para millones.
Hasta hoy me sorprendo, a pesar de haber estado un año en la presidencia, de lo apetecible que es Petroperú, de cómo se arranchan la empresa; se tiene un concepto antiguo, comunista, de que el Estado tiene una empresa y que un partido político con poder quiere para la empresa. En suma, el manejo político versus un manejo técnico. Ha pasado en Venezuela con PDVSA, con México con Pemex; en fin. Se tiran encima como si la empresa fuera un botín, parecen gallinazos que no han encontrado suficiente carne, suficiente comida, y no quieren dejarla. Me impresiona como esas fuerzas se mueven muy bien
¿Esas fuerzas se mueven por impulso de los sindicatos?
No me voy tanto contra los sindicatos; es más, cuando estuve en la gestión de Petroperú tuve conversaciones varias y fluidas con muchos de ellos, inclusive a algunos de los líderes los conocía de mis épocas antiguas de Minpeco (Minero Perú Comercial), que existió en los 80 y 90; tuvimos una comunicación fluida. Es gente que tiene sentido común, ellos saben que tenemos que tener una empresa sana.
¿Entonces?
La resistencia viene de la politiquería, del partido que gana las elecciones, de una repartija de botines que se da cuando alguien tiene poder político; esto es lo que se ha dado con la entrada de un (José) Balcázar, miembro de Perú Libre, dependiente de Vladimir Cerrón, de su ideología. Entonces, se está haciendo el mismo juego que ya se hizo en Venezuela, en México. Me da mucho pena, porque la verdad puede ser una empresa eficiente, que rinda sus impuestos al Estado, además cumpla el rol, que es de abastecer entre 25 y 50% el mercado nacional de combustibles.
Pero, mientras tanto, Petroperú se está “comiendo” fondos del Estado, porque se le darían otros $2,000 millones más.
Sabemos que en Petroperú hay un déficit de caja brutal, brutal, brutal. Como dije en una entrevista anterior, ahora sí estamos al borde del precipicio, pero nuevamente la empresa será salvada con la plata de todos los peruanos
Se gasta en una empresa que no “levanta cabeza” y no se ahorra para las emergencias.
Si pasamos al tema de tener visión de futuro, de planificar el futuro, claro que sí, no se ahorra para las emergencias. Esto lo hemos visto con el reciente caso del gas, todo el Perú dependiendo de un tubo de 32 pulgadas.
¿Cree que el caso del accidente del gasoducto es un pretexto ideal para pretender más recursos del Estado a Petroperú y decir que es por la seguridad energética?
Sí, creo que sí. Aunque el tema del gas ya se superó, pero ahora tendrá un efecto de inercia hasta recuperarse los precios del gas. Y está el tema de la guerra con Irán, que ha elevado casi 100% el precio del barril del petróleo, porque si bien es cierto no hay una relación directa entre el estrecho de Ormuz y Perú, sí hay una relación indirecta mediante el precio y las expectativas. Entonces, el mercado de petróleo, que es un mercado de commodities y libre, “escucha” que hay problemas con el bloqueo de Ormuz por los iraníes, el precio sube, estaba en $65 el barril ahora está en $110. Obviamente es una buena excusa y esto beneficia a un gobierno que quiere ser intervencionista. Por esto estoy de acuerdo con esa teoría.
Se conoce a Balcázar como defensor de la minería ilegal, pero es presidente interino por decisión del Congreso.
Sí, Perú ha tenido 10 presidentes en los últimos años, tanto que los países de afuera se ríen de nosotros , es una vergüenza. No me gusta el pasado político de Balcázar, claramente me opongo al comunismo y él es de un partido que tiene una agenda comunista. El comunismo florece cuando hay pobreza, cuando hay caos, a los que siguen el comunismo les favorece que el formal desaparezca y vengan los informales o los ilegales, que vivamos en una anarquía. A río revuelto, ellos cosechan.
Sobre Petroperú, la señora Denisse Miralles planteó su reestructuración bajo el paraguas de Proinversión, porque la empresa estaba para entrar a un proceso concursal en el Indecopi, llevado por sus acreedores. ¿Fue así cuando fue presidente?
Sí, estuvimos al borde de caer. Según la Ley General de Sociedades hay un parámetro, un indicador que señala que si las pérdidas superan las dos terceras parte del patrimonio se tiene que pedir a la Junta de Accionistas la declaratoria de insolvencia, quiebra, lo que significa ir al Indecopi, claro que sí. Esto es lo que me amenazó en el 2024, también, por supuesto que sí. Esta situación nos llevó a hacer un plan en el cual, si bien es cierto volvíamos a solicitar liquidez, porque la empresa sola hoy no es capaz de generar su propia rentabilidad, atamos ese nuevo préstamo a ciertos hitos que íbamos a cumplir.
¿Nos recuerda cuáles eran esos hitos?
Esos hitos eran: número uno, contratar una gerencia privada, el gerente general, el gerente de finanzas, el gerente de operaciones, todos puestos por un asesor experto privado en industria petrolera. Segundo, íbamos a hacer una auditoría forense para dejar como un legado al Estado las razones por las cuales el proyecto de la Refinería de Talara se demoró el doble de tiempo en hacer y costó casi el doble, hay una responsabilidad de la gestión pública, no es una cacería de brujas, nadie quiere ir detrás de nadie. Es el sistema de gestión pública el que tiene un problema de origen, lo que prometimos hacer. Luego estaban los temas muy mediáticos, como la venta de los activos, la mudanza a Talara, la reducción de personal, era un menú de siete a ocho medidas en las que nosotros, como directorio, nos comprometíamos a ir cumpliendo, conforme nos iban a desembolsar recursos; pero bueno, tuvimos que salir por las razones que todo el mundo sabe.
¿Puede aclararnos las razones, por favor, por las que renunció a la presidencia de Petroperú?
Renunciamos porque no estaban siendo transparentes. Visité varias veces a la presidenta (Dina Boluarte) en Palacio de Gobierno, le expuse el plan. El entonces presidente del Consejo de Ministro (Gustavo Adrianzén) dijo que nos apoyaban, pero a espaldas mías estaban reuniéndose con los mismos grupos que hoy manejan la empresa desde adentro; es decir, esa mafia interna que es la que evita que se muevan las cosas y que están felices con el statu quo. Esto es lo que pasó, y cuando me di cuenta de que no estaban siendo francos conmigo, de que me estaban hablando con un cuchillo en la espalda, decidí renunciar.
Hoy volvieron los que de alguna forma son responsables de la crisis de la empresa, que sigue a la deriva.
Sí, estoy de acuerdo con lo que indica. Al margen de personas o de ideologías, en las que se señala que unos son estatistas, otros son privatistas, de lo que se trata frente a la situación de crisis de Petroperú es tener sentido común financiero, como cuando una familia tiene ingresos de 10,000 soles y gasta 15,000 o 20,000, obviamente hay un problema, este es el sentido común. Petroperú vende hoy entre 3,000 millones de dólares, 3,300 millones o 3,500 millones, que es mucha plata, sí, pero gasta mucho más. Hay que tener sentido común: yo gasto menos y busco más ingresos, o reperfilo mi deuda si la tengo con un banco.
¿Podemos decir que es una empresa en quiebra?
Sí, sí, sí. En términos teóricos, económicos, financieros, ha dado motivo a mucha discusión, si está en quiebra o no. Simple, si los pasivos son más grandes que los activos se está en quiebra, y esto es casi el caso con Petroperú. Pero más simple: Si una familia tiene ingresos de 10 y gasta 20, obviamente tiene que ver o ganar 20 para pagar sus cuentas o reducir sus gastos de 20 a 10 para que pague con el sueldo original, así de simple. Es algo que no quieren ver. Lo fundamental es ser eficiente.
¿Entonces, Petroperú siempre será la caja chica del gobierno de turno?
Sí, así lo ven los gobiernos de izquierda radical, creen que es un derecho, un botín, que puedan utilizar como caja chica. En la época de (Alejandro) Toledo se refaccionó todo Palacio de Gobierno con la caja de Petroperú. A lo largo de la historia, desde los 90, siempre se la ha usado como caja chica, porque el negocio petrolero, por definición, es un negocio rentable, y si uno lo maneja con un mínimo de criterio técnico debe dar plata.
Olíver Stark Preuss
- Expresidente de Petroperú
- Magister en Finanzas por la Universidad del Pacífico
- Licenciado en Economía en la University of The Pacific, Stockton, California, EE.UU.
- Maestría en Desarrollo y Defensa Nacional, Desarrollo económico / administración pública en el Centro de Altos Estudios Nacionales (ex CAEM)
- Profesional con amplia experiencia en el sector automotriz, metalúrgico y minero.





