La presencia de El Niño Costero es una de las principales preocupaciones que debe tener el Perú en la actualidad porque no hemos realizado acciones de prevención, señaló Carolina Trivelli, miembro del Consejo Fiscal y exministra de Desarrollo e Inclusión Social.

“Los gobiernos regionales y locales no se han preparado para enfrentar la emergencia y un nuevo gobierno, enfrentando una emergencia, siempre tiene menos recursos financieros a su disposición, menos conocimiento y formas de avanzar para enfrentar un fenómeno que puede ser muy severo”, precisó.

En esa línea dijo a Correo que Perú recibe grandes ingresos por los metales que tienen buen precio, pero no ahorramos y el problema es que, “desgraciadamente, en vez de ahorrar y aprovechar el súper ciclo de precios altos, se ha asignado los recursos extraordinarios a incrementar el gasto corriente rígido (que se mantendrán en el tiempo), sobre todo remuneraciones y pensiones”.

Por ello hizo hincapié que desgraciadamente esos recursos extraordinarios no se están destinando a inversión, ni a prevención, “ni a prepararnos para un evento como El Niño Costero, que probablemente coincida con El Niño Global”.

“La teoría dice que cuando uno tiene estos súper ciclos de precios es el momento de invertir en activos, construir aquello que después nos puede permitir crecer y generar ahorros que nos protejan ante eventos inesperados”, manifestó.

CAJA FISCAL

Trivelli precisó que cualquiera que entre al gobierno el 28 de julio va a tener que hacer una revisión y un replanteamiento de cómo recuperar la sostenibilidad fiscal.

“Eso implica generar ahorros para el sector público, generar fondos de reserva para emergencias y asignar los recursos extraordinarios a inversiones que desencadenen más crecimiento y desarrollo, no a seguir incrementando el gasto público, que genera muchas inequidades y comprometiendo el futuro de las finanzas públicas que nos afecta a todos los peruanos”, comentó.

En ese sentido, refirió que cuando un poder del Estado como el legislativo comienza a asignar los recursos públicos, en vez de que lo haga el Ministerio de Economía, que tiene una visión holística (más completa), se asigna recursos para las remuneraciones de un grupo, de un sector, de un tipo de empleado.

“Todos queremos que la gente gane mejor, pero eso introduce enormes inequidades porque no está a la par de las fuentes de financiamiento para ello, por eso se pervierte la Ley de Presupuestos, donde se mira el conjunto de demandas y el conjunto de recursos y se prioriza. Aquí se están imponiendo prioridades de grupos que tienen capacidad de influir en el Congreso para obtener este beneficio en detrimento de otros”, anotó.