Por: Feliciano Gutiérrez
La Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Puno ejecutó allanamientos que permitieron la detención de 11 policías, incluidos oficiales, y 12 civiles, implicados en una presunta red de corrupción que facilitaba el paso de camiones con mercadería de contrabando desde la frontera con Bolivia hasta Juliaca, donde era comercializada como legal, cobrando coimas y dádivas para evadir la acción policial.
Desde el 2024, los agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (Diviac) de Puno, realizaron investigación y descubrieron que un grupo de malos policías, entre ellos jefes policiales, estarían recibiendo coimas para no intervenir mercadería ilegal, configurando los presuntos delitos de organización criminal y cohecho propio en la función policial en agravio del Estado.

Durante el operativo, realizado la madrugada del sábado, se allanaron dependencias policiales como el puesto de auxilio rápido Samán, la unidad de emergencia Juliaca, los destacamentos de protección de carreteras de Juliaca y Huancané, y las comisarías de Conima, Huancané, Taraco, Samán, Pusi y San Miguel.
Asimismo, se intervinieron locales comerciales en la sexta cuadra del jirón Mariano Melgar en Juliaca, donde se decomisó mercancía de contrabando y se detuvo a 12 civiles por el presunto delito de contrabando agravado.

Entre los policías detenidos se encuentran altos jefes de Juliaca, quienes, según la tesis fiscal, habrían estado recibiendo dádivas desde 2024 para facilitar el contrabando y la receptación aduanera. En la investigación estarían inmersos más de 50 policías y más de 10 civiles.





