Las lluvias generadas por fenómenos como El Niño provocan inundaciones que dañan principalmente a pobladores vulnerables en el Perú.  (Foto archivo: GEC)
Las lluvias generadas por fenómenos como El Niño provocan inundaciones que dañan principalmente a pobladores vulnerables en el Perú. (Foto archivo: GEC)

El inicio de un nuevo año invita a reflexionar sobre la economía porque de su buen desempeño depende el bienestar de la población, sobre todo de los que están en situación vulnerable. Este 2026 es especial porque estará marcado por el acontecimiento político más importante del próximo quinquenio, la elección presidencial y del Congreso.

En ese sentido, el ex ministro de Economía y Finanzas, Ismael Benavides, señaló a Correo que entre los principales retos del país para del 2026 está reponer (recursos) al Fondo de Estabilización Fiscal para enfrentar una próxima crisis, generalmente generada por fenómenos naturales (sismos, inundaciones, etc.).

El FEF se constituye con los recursos extraordinarios que puede obtener el fisco durante épocas de auge económico, que en esta oportunidad es propicia por los altos ingresos que están reportando las exportaciones, principalmente de los metales cuyos precios se han disparado en el 2025, tal como es el caso del cobre que cerró el año en casi $5.68 la libra, monto que casi duplicó las expectativas del Ministerio de Economía en cuanto a recaudación tributaria se refiere.

Inseguridad

Para Benavides, el principal reto es dotar de recursos necesarios a la Policía y las FF.AA. para la lucha contra la delincuencia (el alto nivel de criminalidad está generando el cierre de miles de microempresas, como bodegas, restaurantes, etc, que son grandes generadoras de empleos).

Luego, según indicó, se debe “ajustar el gasto fiscal para reducir el déficit, especialmente gasto corriente, congelando contrataciones, consultorías, órdenes de servicio, etc.”.

También, agregó, aprovechando los buenos ingresos de la minería, acelerar la inversión pública en infraestructura y lanzar agresivamente Asociación Público Privada (APP) e iniciativas privadas, asegurando el cumplimiento de la regla fiscal.

Benavides sugiere hacer un plan agresivo de promoción de la inversión privada, si es necesario con incentivos tributarios temporales, junto con un plan de desburocratizacion.

“Con esas medidas se ayuda a controlar la inflación, se controla el gasto público y se cumple la regla fiscal, que además ayuda a mantener el grado de inversión (importante para evitar que los créditos se encarezcan)”, precisó el ex funcionario.

Así, prosiguió, la economía peruana crecería de 5 a 6% en base a las buenas exportaciones, la inversión pública de no menos de 5% del PBI y una inversión privada de no menos de 15% del PBI.

Institucional

En tanto, para el gerente de Estudios Económicos de Comex Perú, Rafael Zacnich, el principal reto de la economía en 2026 no será estrictamente macroeconómico, sino político-institucional.

Explicó a este diario que el país arrastra una profunda crisis de institucionalidad que limita la capacidad del Estado para tomar decisiones, ejecutar políticas y generar confianza.

En un contexto electoral, indicó, la incertidumbre se amplifica porque la economía avanzará a un ritmo apenas por encima de la región, hasta que el próximo Gobierno muestre señales claras.

“El verdadero desafío estará en la conformación del gabinete, la calidad técnica de los ministros y, sobre todo, en la capacidad de articular alianzas mínimas en el Congreso que permitan destrabar reformas urgentes”, precisó.

En esa línea, señaló que los primeros 100 días de gobierno serán clave para “mostrar las cartas”: disciplina fiscal, respeto a las reglas de juego, impulso a la inversión y una agenda concreta para enfrentar problemas estructurales postergados: inseguridad, formalización, descentralización, etc.