El avance acelerado del sarampión en la localidad de Secocha, en la provincia de Camaná, podría poner en riesgo el cerco sanitario implementado para evitar que el virus se extienda hacia otras regiones. En menos de tres semanas, la zona minera concentra cerca de 80 contagios, una cifra que preocupa por el constante ingreso y salida de trabajadores procedentes de distintas partes del país.
De acuerdo con el reporte epidemiológico de la Gerencia de Salud, se confirmaron 157 casos relacionados con el brote. De ellos, 154 se encuentran en la región Arequipa, mientras que dos corresponden a Puno y uno a Moquegua.
Camaná registra 74 pacientes, Arequipa 65, Caylloma nueve, Caravelí cinco y Condesuyos uno. Además, se notificaron 434 casos sospechosos, de los cuales 241 fueron descartados y 36 continúan bajo investigación.
La mayor preocupación se concentra en Secocha, ubicada en el distrito de Mariano Nicolás Valcárcel, donde existe una población flotante vinculada principalmente a la actividad minera. Muchas personas llegan desde Puno, Cusco y otras regiones para trabajar durante algunos días o semanas, sin contar necesariamente con un domicilio permanente.
Esta movilidad facilita que una persona pueda ingresar sana, contagiarse y trasladar posteriormente el virus hacia otra localidad. El riesgo aumenta porque el sarampión es altamente transmisible y un solo paciente puede infectar hasta a 18 personas que no estén protegidas.
PIDEN MAYOR INTERVENCIÓN DE AUTORIDADES
Giovanna Valdivia, Coordinadora Regional de Inmunizaciones, advirtió que el personal sanitario no podrá controlar por sí solo el brote. Por ello, solicitaron una participación más activa de las asociaciones de trabajadores mineros y autoridades de la provincia.
Refirió que la propuesta es instalar puntos estratégicos de vacunación y exigir que quienes ingresen a laborar en la zona cuenten con protección contra el sarampión. “La atención casa por casa resulta complicada debido a la limitada cantidad de brigadas y a que gran parte de la población cambia constantemente de residencia”, sostuvo Valdivia.
En Secocha se calcula que viven o trabajan más de 35 mil personas. Sin embargo, la aceptación de la vacuna todavía avanza lentamente, mientras que los contagios aumentan a una velocidad mucho mayor.
Antes de las actividades por Fiestas Patrias, las brigadas de salud acudieron a la zona para intentar contener el virus. No obstante, consideraron que el respaldo de las autoridades locales fue insuficiente frente a la magnitud del riesgo.
La situación contrasta con Majes, otra localidad caracterizada por la intensa actividad comercial y el desplazamiento de personas. Allí se han registrdo nueve casos en aproximadamente un mes, luego de reforzarse la vacunación con apoyo del municipio y otras instituciones.
AVANCE DE VACUNACIÓN
Solo en la provincia de Arequipa se aplicaron cerca de 90 mil dosis desde que comenzó la emergencia sanitaria en mayo. En un año regular se administraban entre 15 mil y 16 mil vacunas contra el sarampión, lo que refleja la magnitud del esfuerzo desplegado.
Hasta el momento no se reportaron reacciones graves entre las personas inmunizadas. Los únicos efectos observados fueron molestias leves, como dolor o enrojecimiento en la zona de aplicación.
Mientras la vacunación permitió frenar parcialmente la propagación en la ciudad de Arequipa, el crecimiento de los contagios en Secocha amenaza con abrir una nueva ruta de expansión. Por ello, el sector Salud insistió en que la contención dependerá de una respuesta inmediata y conjunta para evitar que el virus alcance otras regiones hacia el norte de Arequipa.
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