Arequipa mantiene el tercer lugar en competitividad. Foto: GEC
Arequipa mantiene el tercer lugar en competitividad. Foto: GEC

Arequipa se mantiene como la tercera región más competitiva del país, pero perdió terreno en salud, infraestructura y mercado laboral, según el Índice de Competitividad Regional (INCORE) 2026 del Instituto Peruano de Economía (IPE). El estudio advierte que, pese a su buen desempeño nacional, persisten problemas de gestión que frenan el desarrollo regional.

Por séptimo año consecutivo, la región ocupa el tercer puesto del ranking, solo por detrás de Lima Metropolitana y Callao y Moquegua. El índice analiza el desempeño de las 25 regiones del país a través de 42 indicadores agrupados en seis pilares: entorno económico, laboral, infraestructura, salud, educación e instituciones.

Según el IPE Arequipa, la posición alcanzada en el ámbito nacional no refleja necesariamente un alto nivel de desarrollo. Comparada con ciudades latinoamericanas de características similares, Arequipa presenta indicadores cercanos a los de Cochabamba, en Bolivia, y aún está por debajo de Cali, Bucaramanga y Guayaquil en aspectos como infraestructura, educación y salud.

Uno de los retrocesos más notorios se registró en el mercado laboral. Arequipa dejó de liderar este pilar y descendió al segundo lugar tras la reducción del ingreso laboral por hora, que pasó de S/ 14,8 a S/ 14,1. Aun así, conserva la mayor proporción de trabajadores con educación superior completa del país, con 33,6%, y redujo el porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan, de 17,1% a 15,1%.

Arequipa mantiene el tercer lugar en competitividad, pero retrocede en salud, infraestructura y empleo (Foto: IPE)
Arequipa mantiene el tercer lugar en competitividad, pero retrocede en salud, infraestructura y empleo (Foto: IPE)

En infraestructura, la región cayó del segundo al cuarto puesto, la peor ubicación obtenida desde que se mide este indicador. Aunque registra el mayor promedio nacional de continuidad del servicio de agua, con 23,2 horas diarias, el IPE advirtió que Sedapar pierde alrededor del 30% del agua que produce, además de que la cobertura de agua potable disminuyó de 95% a 93,8% de los hogares.

La situación también se deterioró en salud, donde Arequipa descendió del quinto al sexto lugar. El informe atribuye este resultado a la caída de la cobertura de vacunación en menores de tres años, que pasó de 72,2% a 60%, y al incremento del desabastecimiento de medicamentos esenciales, de 17,8% a 20,4%. Si bien la anemia infantil disminuyó de 43,9% a 40,4%, la cifra continúa por encima del promedio nacional, que alcanza el 35,5%.

En contraste, la región mantuvo el cuarto lugar en educación, impulsada por los resultados de los estudiantes de cuarto de primaria, con un 41,1% de logro satisfactorio en lectura y 38,5% en matemáticas.

El informe también muestra que Arequipa sigue con el enfrentamiento a la inseguridad ciudadana. Aunque la población urbana víctima de delitos se redujo ligeramente de 34,3% a 33,5%, la región continúa registrando la mayor tasa de victimización del país, muy por encima del promedio nacional de 25,3 %.

Según Manuel Bedregal, presidente del IPE Arequipa, el principal obstáculo para mejorar la competitividad no es la falta de recursos, sino la gestión pública. Como ejemplo, mencionó que Arequipa mantiene cerca de S/ 7 mil millones en obras paralizadas, una situación que, afirmó, refleja las deficiencias del proceso de descentralización y la necesidad de fortalecer la capacidad de ejecución de las autoridades regionales y locales.

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