Arequipa reduce pobreza en 2025, pero aún duplica el nivel de prepandemia. (Foto: GEC)
Arequipa reduce pobreza en 2025, pero aún duplica el nivel de prepandemia. (Foto: GEC)

La pobreza monetaria en Arequipa mostró una reducción durante 2025 y se posicionó entre las bajas del país. Según los últimos indicadores económicos, el índice regional descendió de 15.8% en 2024 a 12.8% en 2025, ubicando a la región en el cuarto lugar con menor nivel de pobreza a escala nacional. Sin embargo, las cifras todavía reflejan los efectos que dejó la pandemia, ya que el porcentaje sigue siendo más del doble del registrado en 2019, cuando alcanzaba apenas el 6%, lo que quiere decir que 103 mil arequipeños adicionales viven en situación de pobreza.

La mejora se evidenció tanto en las zonas urbanas como rurales. En las ciudades, la tasa de pobreza cayó a 12.3%, permitiendo que más de 25 mil personas dejaran esta condición en comparación con el año pasado. Mientras tanto, en el ámbito rural, el indicador retrocedió de 33.7% a 20.1%, incluso por debajo del nivel previo a la emergencia sanitaria, pues la reducción fue de aproximadamente 14 mil personas. Aun así, el fenómeno continúa concentrándose principalmente en las áreas urbanas, donde residen nueve de cada diez personas pobres de la región.

Pese a estos avances, la pobreza extrema continúa siendo una de las principales preocupaciones. Este grupo de 4 miembros por familia solo tiene ingresos de 235 soles a 841 soles mensuales que no cubren los gastos de la canasta básica de alimentos. En 2025, la pobreza extrema se ubicó en 1.4%, una ligera reducción frente al 1.6% del año anterior. No obstante, la cifra todavía supera ampliamente el nivel prepandemia, cuando apenas llegaba al 0.4%.

El descenso de la pobreza estuvo acompañado por un crecimiento moderado de la economía regional. El Producto Bruto Interno de Arequipa avanzó 2.3% durante 2025, impulsado principalmente por el desempeño de los sectores construcción y manufactura.

Las obras de infraestructura vial y la edificación de colegios públicos dinamizaron la actividad constructora, mientras que la manufactura creció gracias al mayor procesamiento de productos pesqueros. En contraste, la minería registró una caída debido a la menor producción de cobre en la operación de Sociedad Minera Cerro Verde.

El comportamiento económico también favoreció el empleo formal, que aumentó 5.4% respecto de 2024. Los sectores servicios, comercio, manufactura y minería generaron miles de nuevos puestos de trabajo, fortaleciendo los ingresos de los hogares. Sin embargo, especialistas advierten que aún persiste un alto nivel de vulnerabilidad económica. Más de 443 mil arequipeños se encuentran en riesgo de caer en pobreza ante una eventual reducción de ingresos o una crisis económica, lo que evidencia que la recuperación todavía es frágil y requiere mayor inversión privada, empleo sostenible y programas sociales más focalizados.

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