A pesar de los operativos de seguridad que se realizan en el penal de Socabaya, la presencia de objetos prohibidos continúa lo que evidenciaría fracasas en el control interno. Esta vez, una requisa en el penal de varones de Arequipa dejó al descubierto celulares y sustancias ilícitas en un pabellón de máxima seguridad.
El operativo, ejecutado por cerca de 30 agentes del Instituto Nacional Penitenciario, se llevó a cabo en el pabellón 4, donde se incautaron teléfonos móviles, seis cargadores, cables USB, audífonos y envoltorios con droga. El hallazgo vuelve a poner en cuestión la eficacia de las medidas de vigilancia en áreas consideradas de alto control.
Durante la intervención, también fue detectado el interno William Omar Vílchez Miranda, quien intentó evitar la inspección arrojando una media que contenía un celular táctil. El hecho refuerza las sospechas sobre el uso y circulación de equipos de comunicación dentro del penal, pese a las restricciones vigentes.

Tras la requisa, se dio aviso al Ministerio Público del Perú y a unidades de la Policía Nacional del Perú para iniciar las investigaciones correspondientes. Sin embargo, más allá de las acciones posteriores, el caso vuelve a exponer un problema recurrente, el ingreso de artículos prohibidos a recintos donde, en teoría, el control debería ser estricto.
Aunque desde el INPE se informó que se intensifican las medidas de seguridad, los resultados de esta intervención reflejan que los reos aún burlan la seguridad interna y les permite acceder a celulares y drogas, incluso en pabellones de máxima seguridad.





