César Huamantuma Alarcón, candidato al Gobierno Regional de Arequipa (GRA) por el movimiento regional Arequipa Tradición y Futuro, plantea recuperar para la región el control del proyecto Majes Siguas II, impulsar grandes obras hídricas y convertir a Islay en un polo de desarrollo. Anuncia el comienzo de un cambio con limpiar, “desratizar” y recuperar el GRA.
Tuvo participación frecuente en el Consejo Regional de Arequipa y ahora decidió postular al Gobierno regional. ¿Qué debe mejorar y por qué tomó esta decisión? Considero que tenemos experiencia, conocimiento y sobre todo, una conducta demostrada desde el Consejo regional. Hemos sido frontales y confrontacionales contra toda forma de corrupción, lo que nos ha costado denuncias y amenazas. No queremos dejar a los arequipeños sin una alternativa con experiencia, conocimiento y honestidad.
Uno de los principales problemas que preocupa a la población es Majes Siguas II. ¿Qué haría si llega al Gobierno regional? El proyecto está en manos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego y el Ejecutivo nacional, desde Arequipa no podremos hacer nada. Nosotros, desde el Consejo regional, lideramos la lucha para que el proyecto no se vaya a Lima. Por mayoría se decidió su traslado. En aquella oportunidad, cuando se aprobó la Adenda 13, el gobernador regional y el ministro de Agricultura aseguraron que en seis meses solucionarían el problema. Han pasado dos años y no lo han resuelto. Además, el proyecto está involucrado en un arbitraje internacional con la empresa Cobra. Lo primero que haríamos es gestionar su retorno a Arequipa para destrabarlo.
¿Qué otros proyectos de infraestructura hídrica considera prioritarios para Arequipa? Tenemos el proyecto Hidroeléctrico Molloco, ubicado en las zonas altas de Caylloma. Ya cuenta con perfil y estudios y puede ampliar la frontera agrícola, generar energía eléctrica y regular la cuenca del valle de Majes y Camaná. Es un proyecto que supera los 200 millones de dólares y está listo para ser impulsado. También tenemos la represa de Toma Grande, en Mollebaya, que ya cuenta con estudios y demandaría alrededor de 76 millones de soles. Tenemos que impulsar, además, la represa Yanapuquio, que ha sido una promesa permanente para el valle de Tambo. Estos proyectos deben gestionarse de manera conjunta con el Gobierno nacional.
Otro proyecto que se habla es el puerto de Corío. ¿Es viable? Desde mi punto de vista tiene condiciones para convertirse en un proyecto de gran importancia para el sur del país. Pero no podemos hablar solamente del puerto. Tenemos que impulsar también la llegada del gasoducto a Islay para desarrollar la petroquímica. Con Corío, el gasoducto y la petroquímica podemos construir una visión de mediano y largo plazo para convertir a Islay en un polo de desarrollo.
¿Qué haría con los hospitales que están en proceso de construcción? Tenemos que culminarlos, pero también debemos garantizar que cuenten con personal. De lo contrario, tendremos elefantes blancos. Desde que asumamos el Gobierno regional gestionaríamos las plazas orgánicas ante el Ministerio de Salud.
¿Cuál sería su principal medida para combatir la corrupción en el GRA? Hemos planteado medidas concretas. Por ejemplo, los cargos más sensibles, como logística, administración, infraestructura y supervisión, deberían ser seleccionados mediante mecanismos meritocráticos y con participación de Servir. No puede ser que el gobernador tenga el poder absoluto de nombrar a dedo a sus funcionarios. Tenemos que quitarle ese poder y establecer mecanismos transparentes de selección. Eso puede hacerse con decisión política y sin necesidad de modificar la ley. Queremos que sea el comienzo de un cambio para limpiar, desratizar y recuperar el Gobierno Regional de Arequipa, colocando a personas honestas y capacitadas al servicio de la población.





