Poner en riesgo la vida de los asegurados se ha vuelto una peligrosa constante en EsSalud. Esta vez fueron los pacientes renales, especialmente los trasplantados, quienes realizaron ayer un plantón en la gerencia de la red Asistencial Arequipa debido a que hace más de un mes dejaron de suministrarles los medicamentos esenciales que necesitan para poder vivir.
Gaby Rosas, representante de la Asociación de Pacientes Renales de la región sur, sostuvo que quienes recibieron una segunda oportunidad de vida con el trasplante de un riñón necesitan consumir de por vida medicamentos inmunosupresores para evitar el rechazo del órgano. Sin embargo, actualmente no están recibiendo fármacos como tacrolimus, ciclosporina, micofenolato, eritropoyetina y otros que son indispensables.
SITUACIÓN
“Si un paciente trasplantado no toma su medicamento, su cuerpo comienza a rechazar el riñón que le han puesto. Es así de claro. Y eso lo puede llevar nuevamente a diálisis o incluso a la muerte”, advirtió.
De acuerdo con la representante, solo en ese hospital existen alrededor de 800 pacientes renales, de los cuales aproximadamente 200 son trasplantados. Todos ellos dependen directamente del suministro regular de estos medicamentos que, además, no se comercializan en farmacias comunes.
“No es comercial. Si lo quisiéramos comprar, tendríamos que irnos hasta Lima al laboratorio, y tiene un costo altísimo. No está al alcance de ningún paciente”, sostuvo tras señalar que el impacto no es solo. Ramos remarcó que la incertidumbre y la falta de respuesta también afectan seriamente la salud mental de los pacientes.
“No solamente es el desgaste corporal, también es mental. Vivimos con el miedo de que, si no tomamos el medicamento, perdemos el riñón y aquí, en la red, nadie nos atiende”, sostuvo Ramos, que denunció que la gerente de la red, Guadalupe Mamani, nunca los ha atendido pese a haber solicitado audiencias en reiteradas ocasiones.





