“Me hice artista porque mi madre quería tener un hijo pintor y a los 14 años el arte me parecía una especie de paraguas existencial”, rememoró alguna vez Juan Javier Salazar. Nacido en 1955 y fallecido en Lima a los 61 años, en 2016, fue uno de los artistas conceptuales más importantes de las últimas décadas del siglo XX y las primeras del XXI. Formó parte de los colectivos Paréntesis (1979) y E.P.S. Huayco (1980-1981).
En 1972 estudió pintura en Lisboa, Portugal, en la Sociedad Nacional de Bellas Artes. Entre 1973 y 1976 estudió arquitectura en Lima, en la Universidad Ricardo Palma, además de estudiar arte en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes. Entre 1978 y 2017 realizó numerosas exposiciones individuales, la primera de las cuales fue en Peña Nayra, La Paz, Bolivia, y la última, en el pabellón del Perú de la 57.ª Bienal de Arte de Venecia, del 13 de mayo al 26 de noviembre de 2017, denominada «Perú, país del mañana», en el Arsenale, como «Peru, Land of Tomorrow».
Juan Javier participó, además, en numerosas exposiciones colectivas en varios países, como La Otra Bienal de Arte, Medellín, Colombia (2013); Perder la forma humana, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, España (2012); Lo impuro y lo contaminado III, en la Trienal de Chile del Museo de Arte Contemporáneo, en Santiago (2012); y en la Kunstverein, Stuttgart, Alemania, entre otras.
Sus obras figuran en varias colecciones, como las del Museo de Arte de Lima (MALI), el Museo de Arte Moderno La Tertulia, en Cali, y el Museo de Antioquia, Colombia; el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid; el Denver Art Museum, Estados Unidos; la Colección Hochschild-Correa y la Colección Mario Testino.
Miguel Cordero, quien gestionó la muestra, refiere en su texto curatorial: «Es probable que haya sido ayer, aunque tal vez sea hoy; no obstante, podría ser mañana»: «¿Qué expectativa puede haber sobre el futuro cuando la literalidad del “mañana” es un mantra político de postergación? Una sala de espera, una historia en “debe” o una hospitalización con diagnóstico cierto: inequidad, ineptitud e inercia. ¿Cómo se determina un calvario nacional? A través de una atmósfera en suspensión constante en la que el tiempo accede a una pausa emocional y simbólica debido al quehacer de presidentes, encargados de mando, juntas y gobiernos provisionales, cuyas acciones incubaron un pasado sacrificado, un presente de inmolación y un futuro sistemáticamente resignado al “después”».
«Perú, país del mañana» es una de las obras más representativas del arte contemporáneo del Perú y una de las más significativas de Juan Javier Salazar. Es parte de la Colección Jedeque, está hecha en acrílico y látex sobre nueve paneles de triplay (7,32 metros de ancho por 3,66 de alto) y fue realizada en 2006. A través del humor, la ironía y la crítica política, el artista reflexiona sobre una constante de nuestra historia republicana: la promesa de un futuro mejor que siempre se posterga. La obra transforma la lámina n.º 21 de la Colección Huascarán sobre presidentes del Perú en una reflexión sobre el poder, la memoria colectiva y la relación de los peruanos con su propio futuro, como cita e intervención en formato mural.
UN ARTISTA CONCEPTUAL
Para el poeta y ensayista Mirko Lauer: «Juan Javier Salazar fue un artista plástico de lo político, preocupado sobre todo por hacer la crítica sarcástica de los íconos y los lugares comunes de la nacionalidad oficial. Sus armas más eficaces fueron, además del talento artístico, el ingenio y la frescura. Narraba historias contestatarias y a la vez visualmente atractivas. La obra de Juan Javier postula que el país debe mirarse a sí mismo a través de la contradicción, y su instrumento para ello es la ironía».
Ahora, en Arequipa, se lleva a cabo la exposición «Perú, país del mañana», de Juan Javier Salazar, en el Complejo Cultural de la UNSA, del 7 al 30 de octubre, en la sala IV.





