En la parte alta de Cayma, en la zona Señor de los Milagros, el sonido del huaico no solo arrastró piedras y lodo la noche del 19 de febrero. También se llevó el hogar y la tranquilidad de María Sara Ancalla Abarca, madre de dos pequeñas, una de ellas con una dura batalla contra la leucemia.
María Sara es madre de Samira, una niña de apenas 4 años que desde hace un año lucha por su vida enfrentando la enfermedad. Las visitas constantes al hospital, los tratamientos y la incertidumbre ya eran parte de su día a día. Sin embargo, la emergencia climática golpeó cuando menos podían resistir otro embate.
El huaico descendió con fuerza incontrolable y arrasó su vivienda. El cuarto, la cocina y la sala quedaron inhabitables. Las camas quedaron sepultadas, los electrodomésticos inservibles y los utensilios desaparecieron bajo el barro. La familia lo perdió todo: ropa, calzado, víveres y los pocos bienes que con esfuerzo habían conseguido.
“Nos quedamos con lo que teníamos puesto”, dijo María a Diario Correo, quien además es madre de una bebé de 8 meses que hoy tampoco tiene prendas de vestir propias. Como si el primer golpe no hubiera sido suficiente, la tarde de ayer un segundo huaico volvió a ingresar a la zona, aumentando el temor y la incertidumbre
A la fecha, María y sus hijas se encuentran alojadas en la vivienda de unos vecinos solidarios que les han brindado techo temporal. Samira, con su sistema inmunológico debilitado por la enfermedad, requiere condiciones adecuadas de abrigo e higiene. La bebé también necesita ropa, pañales y alimentos.
La familia solicita apoyo con prendas de vestir para niña de 4 años y bebé de 8 meses, calzado, víveres, cama, frazadas, electrodomésticos y utensilios básicos para volver a empezar. Quienes deseen colaborar económicamente pueden realizar un Yape al número 919726617.
En medio del dolor y la pérdida, María Sara no pierde la esperanza. Su prioridad sigue siendo la salud de Samira.





