Arequipa enfrentará dos escenarios climáticos opuestos durante los próximos meses: lluvias intensas en las ciudades y escasez de precipitaciones en las zonas altas, debido a la presencia simultánea del Niño Costero y el Niño Global, advirtió Andrea Holguín, ingeniera meteoróloga del Centro de Monitoreo Rímac.
El Niño Costero, previsto hasta el verano de 2027, favorecerá el incremento de las lluvias en la costa peruana, desde el norte hasta el sur. En cambio, el Niño Global generará condiciones más secas en la sierra central y sur del país.
En Arequipa, esta combinación podría afectar tanto la disponibilidad de agua como la seguridad de la población frente a huaicos e inundaciones.
En las zonas altas, la reducción de las lluvias podría disminuir el almacenamiento de agua en las represas, afectando el abastecimiento para el consumo de la población, la agricultura y otras actividades económicas.
El Centro de Monitoreo Rímac identificó 63 distritos en riesgo alto y muy alto de sequía, donde viven unas 594 mil personas y existen alrededor de 171 mil viviendas. También están expuestas 52 mil hectáreas agrícolas y 1.44 millones de hectáreas de pastos naturales.
A este escenario se suman 31 distritos en riesgo alto y muy alto por déficit hídrico, con unas 45 mil personas y 26 mil viviendas expuestas, además de 27 mil hectáreas agrícolas y extensas áreas de pastos naturales.
Holguín explicó que el impacto del estrés hídrico podría evidenciarse entre noviembre y diciembre de 2026, pero sus efectos más fuertes sobre el desabastecimiento de agua podrían sentirse entre mayo y junio de 2027, cuando las reservas de agua sean menores.
IMPACTO POR LLUVIAS
El panorama será diferente en las zonas intermedias y los valles, donde podrían registrarse lluvias por encima de los valores normales. Esto incrementaría el riesgo de inundaciones, huaicos y deslizamientos, como los registrados en febrero de 2026.
En estas áreas hay 63 distritos considerados en riesgo alto y muy alto, con alrededor de 1.3 millones de personas y 527 mil viviendas expuestas. También están en riesgo vías y unas 100 mil hectáreas agrícolas.





