A pocas semanas de las elecciones subnacionales de octubre, diversos indicadores muestran los desafíos que deberán afrontar las nuevas autoridades regionales y locales para mejorar la calidad de vida de la población arequipeña. Uno de los problemas más urgentes es la inseguridad ciudadana.
En 2025, Arequipa registró la mayor tasa de victimización del país, con 33.5 %, superando ampliamente el promedio nacional de 27.1 %. Esta situación obliga a fortalecer las acciones de prevención del delito, mejorar la coordinación con la Policía Nacional e incrementar las inversiones en equipamiento y seguridad.
Según la Encuesta de Percepción de Seguridad y Victimización de Arequipa Metropolitana 2025, elaborada por el Centro de Gobierno José Luis Bustamante y Rivero de la Universidad Católica San Pablo (UCSP). El estudio revela que el 30.90% de los encuestados sufrió algún hecho delictivo. La cifra representa un incremento de seis puntos porcentuales respecto al 2024. Los delitos más frecuentes fueron el robo en transporte público, con 33.20 %; el robo al paso, con 21.05 %; y el hurto a viviendas, con 19.03 %.
Sin embargo, solo el 27.94% de víctimas acudió a las autoridades. Quienes sí lo hicieron buscaron principalmente recuperar sus bienes u objetos o recibir ayuda. En contraste, el 72.06% no denunció.
NECESIDADES
Las brechas también se evidencian en el acceso a los servicios básicos. Según cifras del INEI, la cobertura de agua potable se redujo de 89.5% en 2017 a 85.8% en 2025, lo que significa que cerca de 148 mil personas carecen de este servicio esencial.
La expansión de la infraestructura de agua y saneamiento se mantiene como una de las principales demandas de la región. En el sector salud, la infraestructura hospitalaria continúa mostrando limitaciones. Durante 2024, el 91.7% de los hospitales de segundo y tercer nivel operó con capacidad instalada inadecuada.
A ello se suma una baja cobertura de vacunación infantil, pues en 2025 solo el 60% de los menores de tres años contaba con su esquema básico completo.
La educación tampoco escapa a esta realidad. Tres de cada diez locales escolares requieren demolición y reconstrucción debido al alto riesgo de colapso, mientras que el 28.2% carece de algún servicio básico. Estas deficiencias se reflejan en los aprendizajes, ya que solo el 41.1% de los estudiantes de cuarto grado alcanzó un nivel satisfactorio en lectura y el 38.5% en matemáticas.
Pese a este probolema, Arequipa se ubica como la tercera región del país con mejores resultados educativos, según la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje de Estudiantes. Sin embargo, las cifras evidencian que aún existen importantes desafíos para garantizar una educación de calidad en la región.
En comprensión lectora, solo el 44.5% de los estudiantes alcanzó un nivel satisfactorio. Esto significa que cerca de seis de cada diez escolares presentan dificultades para comprender adecuadamente un texto, identificar ideas principales, interpretar significados según el contexto y reconocer la secuencia de la información.
La situación es más preocupante en matemáticas. Apenas el 33.3 % de los estudiantes obtuvo resultados satisfactorios, por lo que siete de cada diez no logran resolver problemas acordes con su nivel educativo ni aplicar adecuadamente conceptos matemáticos básicos. Frente a este escenario, especialistas plantean fortalecer la eficiencia en la asignación de competencias y recursos entre los distintos niveles de gobierno, incorporando mecanismos de evaluación orientados al cierre efectivo de brechas en servicios públicos e infraestructura.
Según estudios, el 5% de la población de Arequipa permanece en condición de analfabetismo, por lo que se debe incorporar programas de atención de este problema. A la par, se requiere mejorar el nivel de formación de los profesores .





