Exfuncionario del Midagri dio detalles del proyecto. (Foto:Difusión)
Exfuncionario del Midagri dio detalles del proyecto. (Foto:Difusión)

Majes Siguas II parece estar condenado al fracaso. Hace siete años se hizo la última actualización de costos del proyecto especial, desde entonces no se volvió a hacer otra y tras los últimos años de paralización por la aprobación de la adenda 13, la irrigación de 38 mil 500 hectáreas ahora sería inviable.

Así lo dio a conocer el  ex jefe del gabinete de asesores del Ministerio de Agricultura y Riego, hoy Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego - MIDAGRI, Saúl Durán Estremadoyro, quien en una entrevista para la Revista Bitágora estima que la inversión supera los US $800 millones, razón suficiente para que las nuevas parcelas  queden tal como están: desérticas.

“El proyecto agroexportador ya no es rentable y es por eso que la empresa concesionaria Cobra quiere que se apruebe a toda costa el cambio tecnológico (adenda 13)”, dijo.

En 2010, el contrato del proyecto se firmó por US $404 millones, en aquellos años Durán Estremadoyro estaba al mando del gabinete de asesores, tras la demanda ante el Tribunal Constitucional por el juicio con Cusco se paraliza el proyecto y en 2015 se hizo una actualización de los costos que determinó un incremento de US $150 millones más, es decir Majes II pasó a costar US $554 millones.

Agregó que la irrigación es inviable porque se salió de toda rentabilidad. “El panorama está claro, sin ser economista, simplemente pensando en los incrementos de costos de los primeros cinco años y lo que podría subir en estos últimos siete años (suponiendo que sea lo mismo, a pesar de que hubo más inflación) estaríamos hablando de US $150 millones más, aparte está el cambio tecnológico que también subió por el nuevo valor de las tuberías, del petróleo y debe estar en el orden de un 30% más, entonces por todo lado el proyecto Majes Siguas II ya no es rentable”, explicó.

ADENDA 13. El exfuncionario considera que la adenda 13 referida al cambio tecnológico del proyecto es lesiva para el Estado y lo único que hará es limpiar el camino de Cobra para que tenga mejores condiciones en un posible arbitraje internacional.

También esta la paralización del proyecto que Cobra planteó en 2018 mientras se resolvía el planteamiento de cambio tecnológico. Durán Estremadoyro explicó que debido a su determinación, la empresa concesionaria es quien debe asumir los nuevos incrementos en el costo del proyecto; a diferencia del 2015 cuando se paralizó los cinco primeros años con responsabilidad del Estado y es por eso que se actualiza el presupuesto.

“En este caso, ellos deben asumir el nuevo incremento por su planteamiento de “nuevas circunstancias” y cambio del contrato. Ellos no van a poder pagar la nueva irrigación porque ni siquiera cumplieron con presentar el cierre financiero”, reiteró.

Consideró que el cambio tecnológico es un “chantaje” de la concesionaria y el Gobierno Regional de Arequipa no está obligado a aceptarlo, por lo que el proyecto debe ejecutarse en base al contrato primigenio que indica canales abiertos, propuesta técnica que ellos mismos plantearon al momento de la licitación.

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