Hasta el cementerio Almudena en Cusco llegaron los restos de Rudhy Benavides, cusqueño víctima de la insania de dos sujetos, quienes lo ultimaron, desmembraron y cocinaron, como conformó la Policía.
En medio de súplicas por justicia, los familiares de la víctima trasladaron sus restos hasta el templo San Cristóbal para una misa de cuerpo presente, posteriormente el cortejo fúnebre se dirigió hasta el cementerio.

“Solo pedimos justicia, este caso no puede quedar impune, no es posible que un hombre trabajador y amable muera en estas circunstancias. Todo el peso de la ley para esos dos desgraciados”, manifestaron sus familiares al momento del entierro.
Mientras tanto, los dos acusados por este atroz crimen se hallan con detención preliminar. Uno de ellos ya habría confesado con lujo de detalles los ataques que le profirieron a su víctima en el interior de su domicilio en Cusco.

LOS HECHOS
Rudhy Benavides (46) llevaba desaparecido más de una semana en Cusco. Él trabajaba en un restaurante del centro de la ciudad, y como todos los días, el sábado 18 de abril, había salido de su casa hacia su centro de labores: “Chau mamá, ya vuelvo”, fueron sus últimas palabras, y los suyos nunca más lo vieron con vida.
“A mi me llamaron y me avisaron que estaba en esa casa, por eso fuimos y le citamos a la Policía”, citó un familiar de Rudhy, mientras las autoridades descerrajaban las puertas de un inmueble ubicado en la asociación Los Manantiales, en la prolongación avenida Ejército.
Lo que descubrió la Policía en el interior de esta vivienda era simplemente espeluznante. Según el acta oficial de intervención, en la cocina hallaron dos ollas de gran tamaño, en una de ellas había una cabeza humana, en la otra partes del cuerpo del desaparecido.

Lo desconcertante es que las autoridades también habrían hallado huesos humanos en el lugar, lo que hace presumir que los restos de Rudhy fueron consumidos, no se sabe si por sus captores o los cinco perros de raza mestizo - pitbull, que vivían en dicha casa.
El coronel PNP Carlos Guizado jefe (e) de la Región Policial Cusco, confirmó que los restos de la víctima habían sido cocidos con distintos vegetales como cebollas y zanahorias. “No se puede descartar un caso de canibalismo por todo lo hallado en el lugar, estamos en plena investigación”, refirió.
Tras el hecho la Policía detuvo a Gabriel Condori, quien sería dueño de la casa y de los perros, tiempo después también cayó Óscar Tinco, el otro sindicado por el atroz crimen. Ambos son naturales de la provincia de La Convención y se conocen desde hace muchos años.





