Luego de descubrir los restos de Rudhy Benavides (46) en el interior de una vivienda en Cusco, donde sus captores lo habían descuartizado, y presuntamente cocinaban partes de su cuerpo en ollas, las autoridades rescataron a canes que vivían en la citada casa y que pertenecían a uno de los presuntos responsables por el hecho.
Es así que funcionarios de Gestión Ambiental de la municipalidad de Cusco, llegaron hasta la vivienda ubicada en la Asociación Pro Vivienda Los Manantiales, en el distrito de Santiago, donde hallaron a tres de los cinco canes que vivían en el lugar.

Los especialistas los habrían encontrado abandonados tras la detención de su dueño, por lo que les suministraron somníferos para su traslado hasta un refugio de animales.
“Ante el caso reportado por la Fiscalía y la Policía en el sector de Sipaspucyo, se rescató a tres canes en situación de abandono, priorizando su integridad y atención inmediata. Bajo la supervisión de un veterinario, los animalitos fueron puestos a buen recaudo en el Parque Ecosistémico de Huasahuara. Hoy lunes serán trasladados a un albergue especializado para continuar con su recuperación”, citaron las autoridades encargadas.
Mientras tanto la Policía continúa investigando si es que estos canes llegaron a consumir partes de la víctima, ya que la Policía no habría hallado el cuerpo completo tras las pericias de orden.

LOS HECHOS
Rudhy Benavides (46) llevaba desaparecido más de una semana en Cusco. Él trabajaba en un restaurante del centro de la ciudad, y como todos los días, el sábado 18 de abril, había salido de su casa hacia su centro de labores: “Chau mamá, ya vuelvo”, fueron sus últimas palabras, y los suyos nunca más lo vieron con vida.
“A mi me llamaron y me avisaron que estaba en esa casa, por eso fuimos y le citamos a la Policía”, citó un familiar de Rudhy, mientras las autoridades descerrajaban las puertas de un inmueble ubicado en la APV Los Manantiales, en la prolongación avenida Ejército, distrito cusqueño de Santiago.
Lo que descubrió la Policía en el interior de esta vivienda era simplemente espeluznante. Según el acta oficial de intervención, en una cocina industrial hallaron dos ollas de gran tamaño, en una de ellas había una cabeza humana, en la otra partes del cuerpo.

Lo desconcertante es que las autoridades también habrían hallado huesos humanos en el lugar, lo que hace presumir que los restos de Rudhy fueron consumidos, no se sabe si por sus captores o los cinco perros de raza mestizo - pitbull, que vivían en dicha casa.
En el lugar la Policía detuvo a Gabriel Condori, quien sería dueño de la casa y de los perros, tiempo después también cayó Oscar Tinco, el otro sindicado por el atroz crimen. Las autoridades aún no confirman que hayan aceptado su culpa, sin embargo todo apuntaría a ellos.






