El Área de Conservación Regional (ACR) Huaytapallana enfrenta uno de los escenarios más críticos del país. Especialistas advierten que el daño a su masa glaciar es irreversible y que solo es posible ralentizar su desaparición; mientras, crecen los riesgos para la población de Huancayo.

Durante una mesa técnica, autoridades y científicos expusieron una evidencia preocupante: en los últimos 60 años, se ha reducido significativamente una de las principales reservas de agua de la región.

“Ya hemos perdido el 72% de masa glaciar, eso significa que (prácticamente) hemos perdido un gran recurso hídrico que podría ser útil para la ciudad de Huancayo”, advirtió Tatiana Boza, jefa del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem).

“La cordillera de Lima y el Huaytapallana son los que han tenido más retroceso. En todo el Perú ya se perdieron dos cordilleras y nuestro nevado actualmente es uno de los recursos más dañados a nivel nacional”, alertó la especialista.

Factores

Uno de los factores más agresivos es el carbono negro. Este contaminante, generado por el parque automotor y la quema de pastizales, llega hasta el nevado y acelera su derretimiento al absorber calor.

“En promedio 500 nanogramos por metro cúbico de carbono, pero en algunos periodos esto se llega a triplicar. Ese carbono se deposita en el glaciar y acelera su retroceso porque acumula temperatura”, explicó Boza.

El problema se intensifica en época seca, entre julio y septiembre, cuando las quemas agrícolas e incendios forestales de la zona sierra y selva incrementan la contaminación.

“Cuando estos carbonos, este hollín, se deposita en la superficie glacial, acelera el retroceso porque acumula temperatura, es decir, se vuelve caliente y eso derrite el hielo o la nieve que está en el glaciar. Entonces, por eso es un efecto bastante adverso para el retroceso. Este daño no va a retroceder, no va a parar, no va a frenar, pero sí podemos retrasarlo”, añadió.

Peligro

Pero el riesgo no es solo ambiental, según informan las autoridades. Un posible aluvión, que se viene alertando, podría tener consecuencias devastadoras. Según modelamientos, el desprendimiento de bloques de hielo hacia la laguna Lasuntay podría generar un colapso hídrico.

“Tenemos aproximadamente cuatro bloques colgantes de gran magnitud que ante un movimiento sísmico o simplemente por el retroceso podrían desprenderse y ya que puede generar hasta un millón de metros cúbicos de agua, como consecuencia podría desplazarse a la ciudad de Huancayo después del rompimiento del dique que se tiene en la parte alta de la laguna Lasuntay”, alertó Vladimir Yañez, gerente regional de Recursos Naturales.

El escenario proyectado es alarmante: el aluvión podría descender hasta Huancayo en aproximadamente una hora, cruzando la cuenca y alcanzando incluso el río Mantaro.

“No buscamos alarmar, pero sí prevenir. Este tipo de eventos ya ha ocurrido en otras regiones y ha comprometido vidas”, sostuvo Yañez.

Ante ello, las autoridades insisten en la urgencia de tomar medidas. Desde simulacros hasta el ordenamiento urbano y la reducción de emisiones, “el reto ahora es adaptarse a un fenómeno que ya no puede detenerse, pero sí evitar que se convierta en una tragedia”, afirmaron las autoridades.

“Así como de constantemente hacemos simulacros de sismos a nivel nacional, hacemos simulacros en también en Huancayo por el tema de sismos, hoy en día de repente en nuestra ciudad se va a tener que hacer simulacros por un tema de aluvión”, adelantó el gerente.