Los pies no pararon de zapatear ni las orquestas de sonar. Desde ayer en Sapallanga, hombres y mujeres se vistieron de carnaval con serpentinas en el cuerpo, la ortiga en la mano, las mejillas con talco y el corazón rebosante de alegría. La música, alimento y la cerveza abundaron.

Así, al sur de Huancayo los diversos barrios del distrito de Sapallanga, se unieron en la celebración del recultivo de la papa, la última labor agrícola de aporque antes de la cosecha, que en la actualidad forma parte de la herencia cultural de esta parte de Huancayo.

Con la participación de 35 delegaciones, entre barrios, anexos y centros poblados, y la asistencia miles de visitantes, el distrito de Sapallanga vivió una de sus festividades más emblemáticas con la realización del tradicional Ak’shu Tatay, ritual ancestral ligado al recultivo de la papa y a la identidad agrícola del valle del Mantaro.

Una tradición que queda en los años

Las actividades se iniciaron desde las 6:00 de la mañana con el desayuno tradicional y el trabajo simbólico en las chacras. Posteriormente, la celebración se trasladó a la pampa San Isidro, donde se desarrolló la elección del Acllay Mozo y, congregando a pobladores y visitantes en un ambiente de música, danza y devoción.

Los barrios que más destacaron fueron San José, San Martín, Mariscal Castilla, San Cristóbal, Los Ángeles.El alcalde distrital, Ing. Miguel Paitán, destacó la unión de la comunidad y el carácter vivencial de la festividad.

“El Ak’shu Tatay no solo es una fiesta, sino un acto de agradecimiento a la papa, a Dios y a la Pachamama, augurando una buena producción agrícola pese a las dificultades climáticas iniciales y resaltando la masiva presencia de la población”, indicó el burgomaestre.Por la tarde, se realizó un pasacalle con dirección al mercado de abastos, donde continuaron los concursos y presentaciones culturales.

Legado cultural

Desde el barrio San Cristóbal, el participante Ángel Paucarchuco, con más de 20 años practicando esta tradición, resaltó la importancia de heredar estas costumbres a las nuevas generaciones.

“Le damos el ejemplo a los niños para que continúen con nuestra cultura”, señaló, invitando además a los visitantes a disfrutar de la hospitalidad local y del tradicional Hualpachupe.

Asimismo las actividades continuarán hoy con una misa en quechua en la iglesia matriz de Sapallanga, el compartir de millcapas, el concurso de cantantes nativas y la premiación, reafirmando al Ak’shu Tatay como una expresión viva de identidad cultural.

Nelsa Carhuallanqui del barrio Virgen del Cocharcas, zapateaba sin parar. Nos cuenta que lleva casi 20 años participando en esta tradición junto a toda su familia. Ella dice que esta costumbre debe transmitirse de generación en generación. “Así debe ser hasta la muerte”, señala.

En horas de la tarde , se realizó el concurso del Ak‘shu Tatay en el mercado de abastos. Desde el centro poblado de Huayllaspanca, llegó Marleny Salazar Montero, conocida como la “Flor de Huayllaspanca“, quien asegura estar orgullosa de su tierra con la que campeonaron varias veces.

“¡Ayayay!, que los turistas sigan viniendo a ver la tradición de nuestros ancestros“, señaló.