Empresas, trabajadores, estudiantes y usuarios: todos se ven afectados en Huancayo y Junín por la crisis de combustibles que golpea al país.
Industria y empresa
La crisis del GNV, aunque no al nivel de Lima, según la Sociedad Nacional de Industrias, ya afecta al sector productor e industrial de Junín, cuyas maquinarias dependen directamente del gas para funcionar. Allí se ven perjudicadas panaderías, plantas deshidratadoras y empresas con maquinaria necesaria para la exportación.
La Cámara de Comercio de Huancayo, por su parte, informa de afectaciones en restaurantes (dependientes del balón de gas, que también subió), hoteles y el sector transporte.
Trasladan costo final a usuarios
El ciudadano de a pie también sufre por la crisis del GNV. En Huancayo, las empresas de transporte han incrementado los pasajes hasta en un 50 % (en combis y cústers), mientras que las asociaciones de taxistas ya han advertido que sus tarifas subirán entre un 10 % y 15 %.
Correo conversó con representantes del sector industrial, empresarial, de defensa del consumidor y la sociedad civil. Todos coinciden en que el Estado no supo prever una crisis de esta magnitud pero, sobre todo, concuerdan en que todos pierden: industrias, empresas, transportistas y ciudadanos.
Presidente de la Sociedad Nacional de Industrias de Junín, Manuel Torres Peinado : “Empresas e industrias ya sufren efectos”
“En Junín ya hay muchas empresas que trabajan con gas natural y sí, están siendo afectadas; no solo el sector industrial, sino también los restaurantes, comerciantes y muchos otros. Hay una gran demanda aquí; no al nivel de Lima, pero Junín se está viendo perjudicado. Hemos hablado con varios industriales y, hasta el momento, aunque el alza es manejable, si continúa, afectará todos los costos de producción. Panaderías, deshidratadoras y procesadoras de harina de maca: todos usamos gas natural.
Ya vimos el incremento en el petróleo y combustibles. Esto genera un efecto, quizás no directo, pero que ya perjudica al sector industrial porque los trabajadores vienen de diferentes zonas como Jauja, Concepción, Chilca o Sapallanga, y todos reportan que los pasajes han subido”.
Cámara de Comercio de Huancayo, José García Terrazos: “Usuarios afectados: ¿dónde está Indecopi?"
“Afecta no solo al transporte, sino a todos los sectores; se ve en el incremento de alimentos y de la movilidad, desequilibrando los presupuestos. Evidenciamos falta de previsión del Ejecutivo al no tener un ‘Plan B’ para enfrentar esta crisis. Invocamos a grifos y transportistas a no generar mayor crisis incrementando sus precios. Es una cadena que genera una situación crítica y refleja desesperación.
Hay afectación desde las economías domésticas hasta los restaurantes; todos se ponen a buen recaudo afectando al consumidor final. ¿Dónde está Indecopi para defender a los usuarios? Las autoridades deben reunirse y evitar que se genere especulación o alarmas.
Si el que transporta alimentos incrementa sus tarifas y el que distribuye combustible de igual manera, el riesgo es un rebrote inflacionario”.
Sociedad Peruana de Defensa del Consumidor: Fernando Quillas: “Advierten protestas si problemática continúa”
“Nos preocupa el alza de combustibles; el petróleo, GLP y gasolina han subido más de 5 soles por galón, lo que repercute en el costo de los pasajes que los ciudadanos pagamos a diario para trasladarnos al trabajo o nuestros centros de estudio. Tememos que ocurra lo mismo que en la pandemia: los transportistas elevaron precios y nunca los bajaron tras la crisis”.
Ojalá el problema del ducto de Camisea se solucione pronto; si esto continúa, convocaremos a nuestros agremiados para salir en protesta y plantones.
Hay una deficiencia de las entidades supervisoras, (Osinergmin e Indecopi) tal vez por falta de experiencia, pues no están actuando debidamente tras 20 años de explotación del gas. Esperamos que actúen con firmeza para que el Gobierno solucione esto de una buena vez”
Frente de Defensa y desarrollo de Junín, Rogelio López Huamán: “Preocupación de indignación ante crisis”
“Hay una profunda preocupación e indignación por cómo la empresa privada conduce el gas de Camisea; el primer responsable es la concesionaria y el otro es Ositran, que tendría que haber previsto esto.
Rechazamos que las empresas y transportistas, aprovechando esta crisis, hayan incrementado sus costos en un 50 % o 60 % de forma desmedida, golpeando la economía de las grandes mayorías. La DRTC debe emitir un pronunciamiento sobre si estos montos tienen justificación técnica.
Esperamos que, si el precio de los combustibles se normaliza, bajen los costos; de lo contrario, sería un abuso y convocaríamos a la población a una protesta enérgica.
Además, el Gobierno Regional de Junín poco o nada ha hecho por la masificación del gas, que hoy podría ayudar”.





