La renuncia de Piero Corvetto a la jefatura de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha reavivado el debate sobre la legitimidad del proceso electoral. Analistas de la región Junín, cuestionan su salida.
Opiniones.
Para el ex candidato al Senado Jorge Solís Espinoza, la dimisión “confirma que el proceso ha estado totalmente viciado”, aunque advierte que la salida del funcionario no es suficiente para restituir la confianza ciudadana. Por ello planteó la necesidad de sanciones para los responsables e incluso la evaluación de responsabilidades penales, además de medidas más drásticas como la nulidad parcial de las elecciones y la convocatoria a comicios complementarios en Lima.
El exalcalde Carlo Curisinche, consideró que “Corvetto, renuncia a su cargo argumentando vicios o errores focalizados en la distribución de cédulas de votación e instalación de mesas de sufragio; es decir, no admite graves errores y/o fraude electoral. Hace bien en renunciar porque mantenerse en el cargo para la segunda vuelta electoral hubiera generado más incertidumbre (...) ahora, por el tenor de su carta, debe entenderse que él ya tiene el resultado final de los votos de la primera vuelta, incluyendo los todavía no contabilizados, pone en jaque a quienes quieren distorsionar el resultado electoral; debe designarse en su reemplazo a alguien que conoce del sistema electoral, de preferencia a uno que ya tenga carrera administrativa en la ONPE”.
El politólogo Ginés Barrios, sostuvo: “ Su salida evidencia una situación mucho más grave que, la simple intención de generar confianza en la población (...) La ley es clara: el cargo de jefe de la ONPE es irrenunciable durante el proceso electoral, salvo impedimento debidamente fundamentado. Nos preguntamos: ¿cuál fue ese impedimento? Porque si se trata solo de una pérdida de legitimidad o de generar “confianza” en la población, entonces no estamos ante una excepción jurídica válida, sino ante una reinterpretación amañada de la norma (...) La Junta Nacional de Justicia, al aceptar esta renuncia, sienta un mal precedente”.





