Tras permanecer en silencio durante más de dos décadas, el emblemático reloj de la torre de la Catedral de Huancayo volverá a funcionar, devolviendo a la ciudad el sonido de sus tradicionales campanadas y recuperando uno de los símbolos más representativos del patrimonio histórico y religioso.

El reloj, de tecnología alemana y con más de cien años de antigüedad, dejó de operar en el año 2003 debido al avanzado desgaste de varias de sus piezas y a la dificultad para encontrar un especialista capaz de restaurar un mecanismo de estas características. Hoy, 23 años después, esa historia comienza a cambiar gracias al trabajo de recuperación que impulsan de manera íntegra las Parroquias Solidarias El Sagrario – Catedral y La Inmaculada.

“Vemos como nuevamente van tocando las campanas y vamos disfrutando de este tesoro que teníamos y hace 23 años dejó de funcionar. Ahora nuevamente damos ese regalo a todos nuestros fieles”, precisó el padre Eder Camarena, párroco de la Catedral de Huancayo.

Actualmente, la restauración presenta un avance del 80 % y ya se realizan las primeras pruebas del mecanismo, haciendo sonar nuevamente las campanas cada quince minutos, cada media hora y en las horas completas, devolviendo poco a poco un sonido que durante generaciones formó parte de la vida cotidiana de la Plaza Constitución.

Esta importante intervención se desarrolla en un año especialmente significativo para la Iglesia local, al conmemorarse los 100 años de las torres de la Catedral y el 60º aniversario de creación de la Arquidiócesis de Huancayo, reafirmando así el compromiso de la Iglesia con la conservación de su patrimonio histórico, cultural y religioso.

Los trabajos son financiados gracias a los recursos obtenidos durante la Kermés Parroquial organizada por las Parroquias Solidarias El Sagrario – Catedral y La Inmaculada, con el respaldo de cientos de fieles y benefactores que hicieron posible esta iniciativa.

La restauración está a cargo del maestro relojero Luis Enrique Siniegas, proveniente de Lima, con más de 46 años de experiencia en la recuperación de relojes monumentales instalados en iglesias del Perú y del extranjero, muchos de ellos también de fabricación alemana y con alto valor patrimonial. Su labor ha permitido reconstruir y fabricar piezas que ya no existían en el mercado, devolviendo la vida a este histórico mecanismo.

“Cuando vine por primera vez el reloj presentaba rotura de ancla, cadena y báscula. Tuve que irme a Lima para reconstruir las piezas con un amigo japonés, en su material original el acero. Es un trabajo excepcional, se ha reconstruido la espiga del péndulo y la cadena”, detalló el experimentado relojero.

La inauguración oficial está prevista para finales de julio o los primeros días de agosto, fecha en la que el reloj volverá a marcar el paso del tiempo para toda la ciudad, reafirmando el compromiso de la Iglesia con la preservación del patrimonio que forma parte de la identidad de Huancayo. Cabe resaltar que las labores de mantenimiento han sido informadas a la Dirección Desconcentrada de Cultura – DDC Junín y los trabajos se realizan sin comprometer ni tocar las tres campanas históricas de bronce zafirado ni la estructura declarada como Patrimonio Cultural.