Desde este lunes 31 de agosto, la institución educativa Santa Isabel de Huancayo empezó a aplicar con mayor rigurosidad las disposiciones establecidas para el ingreso de sus estudiantes, principalmente en cuanto al uniforme y la presentación personal.
De acuerdo con las normas comunicadas por el equipo directivo, los escolares deberán acudir correctamente uniformados y solo podrán utilizar prendas abrigadoras sin capucha, además de gorro de lana granate y zapatillas de color blanco.
Durante las primeras horas de ingreso, algunos estudiantes fueron retenidos en la puerta por incumplir determinadas disposiciones, entre ellas el uso de prendas no autorizadas, llevar el cabello largo, teñido o con un corte diferente al establecido.
Asimismo, se restringe el uso de aretes, piercings, brazaletes, anillos, cadenas, gorras deportivas y otros accesorios que no forman parte de la presentación reglamentaria.
Ante estos incumplimientos, los padres de familia serán comunicados y deberán acudir a la institución para recibir información sobre las disposiciones y las medidas adoptadas.
Medidas se intensifican tras recientes hechos
Un docente encargado de verificar el ingreso señaló que estas normas ya se encontraban establecidas y eran recordadas constantemente a los estudiantes. Sin embargo, tras los últimos acontecimientos registrados en Huancayo, entre ellos el fallecimiento del estudiante Milán, el cumplimiento de estas disposiciones se habría reforzado.
El docente explicó que existe también preocupación entre el personal educativo respecto a las medidas que pueden adoptar frente a los estudiantes que incumplen las normas, debido a que podrían enfrentar procesos administrativos si aplican algún tipo de castigo que no esté contemplado dentro de los protocolos correspondientes.
Ante esta situación, señaló que los docentes y auxiliares muchas veces se limitan a conversar y orientar a los estudiantes, aunque en determinados casos estos no cumplirían las recomendaciones.
La institución busca, con el reforzamiento de estas medidas, mantener un mayor control sobre la presentación de los escolares y el cumplimiento de las disposiciones internas en medio de la preocupación generada por los recientes casos de violencia entre estudiantes en la ciudad.





