La Comisión Multisectorial de la Nueva Carretera Central confirmó que la estrategia de paralización para el 18 y 19 de febrero incluirá la toma del corredor de La Oroya, con posible extensión hasta el sector de Ticlio, como parte del paro regional anunciado. Los dirigentes evitaron detallar públicamente las acciones específicas, pero aseguraron que la respuesta será contundente y con presencia masiva de delegaciones.
Se informó que llegarán contingentes desde la Selva Central, especialmente de Satipo, La Merced y Pichanaqui, así como de la zona andina de la región, quienes se concentrarán en primera línea durante las jornadas de protesta. La medida busca presionar al Ejecutivo ante la falta de compromisos claros respecto al inicio de la obra vial.
El dirigente Raúl Ariste junto a otros integrantes del comité precisaron que con Jeri o sin Jeri, el paro se realizará de todas maneras, en referencia al debate que se desarrollara hoy en el Congreso de la República sobre el pedido de vacancia presidencial. Indicaron que la coyuntura política no detendrá la protesta, ya que la región centro arrastra años de incumplimientos y postergaciones.
Respecto a la ruptura del diálogo con el Gobierno, la comisión cuestionó que, pese a múltiples reuniones técnicas tanto en Lima como en la región, “nunca se haya contado con la presencia de los ministros titulares ni con decisiones definitivas”. Recordaron que el 2 de febrero se firmó un acta de entendimiento que comprometía al Ejecutivo a definir presupuesto y cronograma, lo cual no se cumplió.
Finalmente, señalaron que la única forma de levantar el paro es que el Gobierno emita un decreto de urgencia publicado en el Diario Oficial El Peruano, donde se anuncie la asignación de 1,200 millones de soles que garanticen el inicio inmediato de la Nueva Carretera Central.





