Robert Huaynalaya Camposano, candidato a la Cámara de Diputados por el Partido Demócrata Verde, conversó con Correo sobre su polémico pasado sindical, su rechazo a la actual Ley de Reforma Magisterial y su propuesta de aplicar “mano dura” contra el sicariato.
¿Quién es Robert Huaynalaya? ¿Qué busca lograr en el Congreso?
Soy un profesor de Lengua y Literatura que ha servido a la educación pública y a las juntas vecinales. Busco resolver el gran problema del sicariato y la delincuencia que ensangrenta los hogares. Antes había delincuencia, pero no te mataban; a eso han abonado los congresistas.
Usted fue el rostro de huelgas muy convulsas hace una década. ¿Qué pasó en este tiempo que bajó las revoluciones?
Todo ser humano tiene épocas de reflexión. Hemos priorizado la vida política por amor al servicio. Hicimos una lucha grande contra la municipalización de la educación en el gobierno de Alan García; producto de ello nos persiguieron, encarcelaron y procesaron. He tenido 32 procesos judiciales y ninguno me han comprobado.
Es inevitable hablar del CONARE. Terminó degradándose con facciones simpatizantes del Movadef.
El CONARE se formó en 2004 para sacar a la dirigencia nacional (Patria Roja) que no quería defender los intereses de los maestros. El Movadef aparece recién en 2009 en Ayacucho. La violencia en las huelgas siempre fue generada por infiltrados del gobierno para desprestigiar nuestra lucha. Lo del Movadef es una realidad dolorosa que hay que reconocer.
Sigue siendo un férreo opositor a la Ley de la Carrera Pública Magisterial. ¿Por qué, si hoy hay mejores sueldos y estabilidad?
Estamos en contra porque la meritocracia es un argumento falso; apunta al individualismo extremo para dividir al magisterio. Por el mismo trabajo debe haber el mismo sueldo. Además, esos sueldos significativos no son pensionables; cuando el maestro cesa, su pensión es una miseria. Planteamos modificar las escalas y abrir el “embudo” de plazas.
¿Cómo ve la situación de Pedro Castillo? ¿Está de acuerdo con un indulto?
Castillo no logró materializar las esperanzas porque no terminó su gobierno; lo vacaron quienes ingresaron con él. Como dirigente sindical, siempre pediré la libertad de los presos políticos.
¿Qué plantea para Junín desde el Parlamento?
Presentaremos la “ley de ciudades seguras” para eliminar el sicariato. También la ley de subvención integral a la agricultura, la masificación de infraestructura tecnológica en escuelas y la conversión de 100 mil plazas eventuales en orgánicas para nombrar a los maestros contratados.
Un mensaje final.
Llamo a los maestros, campesinos y microempresarios. Vamos a trabajar por una subvención tecnológica para el agro y por una educación de calidad con alimentación escolar comprada directamente al productor local.





