Las intensas lluvias registradas en la selva central han provocado la crecida de los ríos Pichanaqui y Perené, generando pérdidas económicas para pescadores y emprendedores que dependen de estas aguas. La fuerza del caudal, incrementada por la unión de ambos ríos, ha arrastrado embarcaciones y puesto en riesgo las actividades fluviales en la zona.

Pobladores reportan que la crecida ha traído palizada y materiales que han terminado hundiendo varios botes. Algunos emprendedores, como pescadores y dueños de pequeñas embarcaciones, han visto afectado su sustento, obligándolos a empezar nuevamente o reducir sus actividades.

Sin embargo, en medio de este escenario adverso, también se han registrado cambios en la fauna acuática. Pescadores señalan una mayor presencia de especies como sábalo, tilapia, paco y doncella, incluso con ejemplares de gran tamaño, lo que ha llamado la atención de la población local. Asimismo, se ha reportado la aparición de “lobos de río”, cuya presencia es poco común en la zona.

Ante esta situación, los pobladores han optado por organizarse para proteger el ecosistema y evitar la caza de estas especies. A pesar de las pérdidas, los emprendedores continúan apostando por el turismo y la gastronomía local, mientras exhortan a las autoridades y a la población a tomar precauciones frente al incremento del caudal de los ríos.

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