La emergencia en Huayucachi continúa, pero la respuesta de la municipalidad no avanza al mismo ritmo que las necesidades de la población. A 11 días del segundo sismo ocurrido el 6 de agosto y casi un mes después del primer movimiento telúrico, cientos de familias todavía esperan ser evaluadas, empadronadas y atendidas, mientras ayuda humanitaria permanece almacenada sin llegar a quienes más la necesitan.
El Informe de Orientación de Oficio n.° 023-2026-OCI/0411-SOO, elaborado por el Órgano de Control Institucional, revela que la Municipalidad Distrital de Huayucachi aún no ha culminado la evaluación de daños, el empadronamiento de afectados y damnificados ni el registro completo de la emergencia en el SINPAD.
Hay 100 viviendas pendientes de evaluación, lo que representa aproximadamente 400 personas que siguen esperando una validación técnica para que sus necesidades sean reconocidas y atendidas.
Pero uno de los aspectos más preocupantes es que la ayuda ya existe y, sin embargo, no está llegando a las familias. La Contraloría constató que la municipalidad mantiene almacenados 60 kits de ayuda humanitaria y víveres pendientes de distribución.
Mientras los damnificados esperan alimentos y asistencia, los productos permanecen en almacenes debido a problemas de transporte y movilidad. Para una población que acaba de perder su vivienda o que vive en condiciones de inhabitabilidad, cada día de espera importa.
A esto se suma la falta de un cronograma formal para la demolición, retiro, transporte y disposición de escombros. Incluso la programación presentada por la comuna resulta insuficiente para cumplir la meta anunciada de intervenir 150 viviendas dentro del plazo previsto.
También preocupa que los escombros de viviendas colapsadas estén siendo depositados en la faja marginal del río Mantaro sin autorización formal ni registros que permitan determinar el volumen trasladado, situación que podría generar impactos ambientales. Los hechos observados por la Contraloría evidencian una respuesta municipal deficiente.





