Al amanecer, antes de que el sol ilumine por completo el centro poblado de Raquina en Huancayo, un hombre de paso sereno recorre uno a uno los pozos donde miles de truchas crecen bajo su cuidado. Esta es una rutina construida durante décadas de esfuerzo, paciencia y aprendizaje. Ese hombre es Damián Modesto Chávez, quien a sus 78 años ha encontrado en la piscicultura no solo un medio de vida, sino el legado que desea dejar a su familia.

Su historia comenzó en la década de los noventa con apenas dos pequeños pozos y una producción artesanal. Sin grandes recursos, pero con una inquebrantable voluntad de salir adelante, fue ampliando poco a poco su actividad hasta convertirla en un emprendimiento que hoy produce alrededor de cuatro toneladas de trucha al año.

Actualmente cuenta con siete pozos donde alberga entre 30 mil y 40 mil ejemplares, abasteciendo a clientes que llegan desde distintos lugares para adquirir pescado fresco.

Sin detenerse

El crecimiento de su negocio tomó un nuevo impulso durante la pandemia. Como muchos emprendedores de la región, lejos de detenerse, Damián decidió mirar más allá de la producción y apostó por darle un enfoque comercial a su trabajo. La creciente demanda lo motivó a proyectar un nuevo sueño: abrir un restaurante turístico en su comunidad, donde los visitantes puedan degustar platos preparados con trucha fresca y conocer de cerca el proceso de crianza de este recurso.

En ese proceso, el acompañamiento del Programa Nacional PAIS del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, a través del Tambo Raquina, fue clave para fortalecer su emprendimiento. Mediante capacitaciones productivas y orientación para obtener licencias y documentación, Damián mejoró el manejo sanitario de sus pozos, optimizó la alimentación de los peces y fortaleció sus estrategias de venta.

Además, accede al cobro de la subvención de Pensión 65, participa en campañas médicas y en talleres que contribuyen a mejorar su calidad de vida, demostrando que el trabajo articulado entre el Estado y los emprendedores puede abrir nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades rurales.