Una escena curiosa y hasta enternecedora se registró en el parque zonal de Coto Coto, donde un joven de 30 años fue encontrado desorientado y en aparente estado de ebriedad, pero sin soltar en ningún momento a su fiel compañero de cuatro patas.
El varón deambulaba por el lugar sin poder ubicar su domicilio, lo que motivó la intervención de agentes de seguridad, quienes notaron que, pese a su estado, no se separaba de su mascota.
Tras algunos minutos de conversación, el joven logró recordar dónde vivía, por lo que fue trasladado junto a su perro hasta las inmediaciones de la plaza del distrito de Huancán.
Ambos llegaron sanos y salvos, y el protagonista de esta peculiar historia no dudó en agradecer el apoyo recibido.
Una muestra más de que, incluso en medio de la confusión, hay lazos que no se rompen: como el de un dueño con su mascota.





