El Año Nuevo Chino 2026 es una de las celebraciones culturales más importantes del calendario lunar y se celebra hoy, cuando da inicio el ‘Año del caballo de fuego’. Esta festividad tradicional tiene raíces asiáticas milenarias, y en Huancayo, los descendientes chinos y sus familiares huancaínos, también lo celebran.

Melva Chiu Ku, propietaria del establecimiento “Taichu Teoma“, comenta que el Año Nuevo Chino se celebra la segunda luna nueva de cada año. Con la intención de mejorar y progresar se celebra en la casa, el negocio u oficina para cargar energías de progreso.
“El caballo de fuego simboliza agresividad pero también fuerza, energía y tenacidad para hacer las cosas y avanzar”, comenta.

Melva Chiu Kuv indica que, para recibir el Año Nuevo Chino, ayer se tuvo que limpiar la casa, ubicar cada cosa en su lugar, dejar los pasillos libres de obstáculos, cambiar los tanques y bidones. Además, regalar la ropa que no se utiliza hace más de dos años, cortarse las uñas y el cabello.
Sin embargo, también se deben limpiar los sentimientos y quemar lo negativo en su corazón, si tiene pena, cólera, algún pesar o sentimiento negativo que agobia a la persona, que no te favorece o ayuda, lo cual se puede escribir también en una hoja blanca con letras negras.
Las personas regalan amuletos y talismanes a las amistades para que todo les vaya bien. Además se pueden comer platos a base de chancho y pescado para la abundancia. Verduras para la juventud; para la salud: la naranja y el durazno. Los que quieren conocimiento pueden comer el laichi, una tradición ancestral en la colonia china que se reúne hoy.
Melva Chiu, indicó que el “Año del caballo de fuego”, es importante para los peruanos, porque elegiremos a los gobernantes.
“Lo que elijamos este año marcará el destino de los próximos 5 años y como estamos en el ‘Año del caballo de fuego’, se avizora mucho roce y pelea entre los grupos políticos. No solo llega al enfrentamiento verbal sino que incluso podrían irse hasta las manos” remarcó.
Indicó que se verá mucha traición, seducción y amores pasajeros. “Las familias que tienen distinta posición política no se gasten en riñas”, finalizó.





