Huecos profundos, baches llenos de lodo y una intensa polvareda continúan afectando la transitabilidad en la av. Coronel Parra, principal vía que conecta Huancayo, Pilcomayo y Chupaca.
Escolares, universitarios y pasajeros intentan descender de los vehículos entre barro y agua empozada. En varios puntos, los conductores debían realizar maniobras peligrosas para evitar los enormes huecos que ocupan gran parte de la pista.
El gerente de operaciones de la empresa Nuestra Señora de Guadalupe, Eduardo Granados, cuestionó el abandono de la vía y advirtió que el deterioro viene generando constantes daños mecánicos a las unidades de transporte.

“Es una desgracia total, un dolor de cabeza todos los días. Los huecos parecen cráteres y afectan la suspensión, rótulas, terminales y dirección de los vehículos. Dios no quiera que se rompa una dirección y ocurra un accidente grave”, manifestó.
El representante explicó que los costos de reparación afectan seriamente la economía de los conductores y empresas de transporte.
“Solo cambiar un muelle puede costar más de S/ 500. Si se rompe un trapecio o una rótula, la reparación puede llegar hasta los S/ 900. Todo eso reduce nuestras ganancias y perjudica también al usuario”, señaló.

La vía se encuentra bajo responsabilidad de Provías. Según la Municipalidad Distrital de Pilcomayo, tras reuniones sostenidas con dicha entidad se acordó iniciar los trabajos de mejoramiento a fines de abril; sin embargo, hasta la fecha las obras no comienzan y tampoco existe una respuesta concreta ante los reiterados pedidos realizados por la comuna y transportistas.
Una vecina de la zona de nombre Ercilia, manifestó sentirse decepcionada por el estado de la avenida. “Cuando llueve es un caos y hasta nos bañamos con el agua de los huecos”, expresó





