Vecinos de diversas zonas de Huancayo pasan un vía crucis por la falta de agua potable. En el anexo de Palián, a los hogares no llega ni una gota de agua potable. Esto generó la protesta de los afectados que ayer reclamaron en la Junta Administradora de Servicios de Saneamiento que les abastece del líquido elemento.
En el pasaje Olaya, desde el domingo la abuela Felicita Cruz Montes (68), no tiene ni una gota de agua en su casa. A veces sale una hora y junta en lo que pueda, baldes, tinas y hasta botellas que apenas le sirve para cocinar. María es una vecina que mostró cómo en la base de su tanque hay barro, es decir que la poca agua que llega estaría acumulando turbiedad.
Paulina Catay, tampoco cuenta con servicio, ayer ingresamos a su casa y al abrir el caño no cae ni una gota de agua. Con el apoyo de una vecina del jirón San Martín donde si llega el servicio, junta agua en lo que pueda. “A la entrada al cementerio en el pasaje San Ignacio, Alfonso Ugarte y Los Rosales, desde el jueves los vecinos no tienen agua”, dijo la vecina Miriam Hinojosa.
“Hay rotura de tubería y pérdida de caudal en la captación del agua, vamos a ejecutar un plan de trabajo para recuperar el caudal”, refirió Wilber Buitrón, el técnico de la JASS de Palián. Acotó que los vecinos hoy tendrían el servicio de 6 a 10 de la mañana. En las zonas, donde las viviendas están en zonas de pendiente el agua no subirá por la falta de presión. Responsabilizó a la anterior directiva de la JASS de los problemas que afrontan.
SAÑOS GRANDE.
La realidad que viven los vecinos del sector Jorge Chávez, en Saños Grande – El Tambo, no es ajena. Aunque ellos se abastecen de la Junta Administradora de Servicios de Saneamiento (Jass), denunciaron que desde hace varios años reciben agua turbia y con sedimentos, situación que vendría afectando la salud de numerosas familias. Manuel, poblador de la zona, señaló que el servicio no es permanente y que el líquido llega “sucio y con tierra”, por lo que pidió la intervención de las autoridades.
“Hay muchos vecinos enfermos. El que habla también tiene helicobacter debido a eso, porque el agua no es tratada y viene sucia”, manifestó durante la protesta realizada por los moradores.
A esta preocupación se sumó Roxana Delgado, vecina del sector Ferrocarril y Grau, quien aseguró que el agua que sale de los caños presenta larvas y pequeños organismos. Según relató, las familias se ven obligadas a almacenar el agua en recipientes para esperar que los sedimentos se asienten antes de consumirla.
“El agua viene completamente sucia, con bichos y parásitos. Tengo tres hijos menores y todos nos alimentamos con esta misma agua”, indicó. La pobladora afirmó además que el problema persiste desde hace más de ocho años.





