La tradición de compartir una mesa con los seres queridos que partieron volvió a reunir a cientos de familias en el Cementerio General de Huancayo. Desde las 7:00 de la mañana, los visitantes llegaron con flores y fotografías para visitar los nichos de sus difuntos, elevar oraciones y recordar los momentos que compartieron con ellos. Entre abrazos, rezos y ofrendas, el camposanto recibió a personas que acudieron desde distintos puntos de la ciudad y otras localidades.

Como parte de esta costumbre, alrededor de las 11:00 de la mañana se realizó una misa y una romería, seguidas de la tradicional mesada organizada por la Sociedad de Beneficencia de Huancayo. En varias mesas se colocaron fotografías de personas fallecidas, acompañadas de panes, mazamorra, frutas, dulces y platos típicos del valle del Mantaro.

Miguel Chamorro, representante de la institución a cargo del cementerio, explicó que esta actividad busca brindar un espacio a quienes llegan de otras ciudades y no tienen dónde colocar sus ofrendas.

“Muchos familiares de nuestros difuntitos ya no viven en Huancayo, no tienen dónde poner una mesada. Ese ha sido el objetivo”, manifestó.

De acuerdo con la creencia popular, al mediodía del 1 de noviembre las almas de los difuntos regresan para compartir simbólicamente los alimentos que disfrutaban en vida, por lo que las mesas permanecen instaladas hasta el día siguiente. La actividad busca mantener esta costumbre y fortalecer los vínculos familiares a través del recuerdo.