Hace algunos días un padre de familia, que sufre de discapacidad en el habla, pidió apoyo en algunos medios de comunicación digitales y radiales de Huancayo; sin embargo, tras algunas investigaciones, la Unidad de Protección Especial (UPE) del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, identificó que el progenitor registra 17 denuncias por agresión física y psicológica en agravio de sus parejas, su madre y hasta sus propios hijos.

Ante estos hallazgos se determinó que los niños de solo 28 días de nacida y de 2 años, pasen a estar bajo custodia temporal del albergue para niños de la Sociedad Beneficencia de Huancayo (SBH).

El caso

Se trata de Marco Antonio P.H. (35), quien es natural del distrito de Chinchihuasi, en la provincia de Churcampa, Huancavelica, y vivía con los dos niños de solo días de nacido y 2 años, en el distrito de Huayucachi.

Tras conocerse de su estado vulnerable, algunos medios de comunicación en Huancayo, iniciaron una campaña de ayuda solidaria, con yapeos y otros, pero las investigaciones señalaron que no habría canalizado adecuadamente este recurso.

“El progenitor oculta mucha información, ha estado valiéndose de los inocentes (niños) para recibir apoyo económico y otros, pero el equipo a cargo ha determinado que los niños estaban descuidados, y el señor, lejos de pedir apoyo de sus familiares, se vino para Huancayo”, señaló la coordinadora de la UPE Junín, Rosalinda Osorio Janampa.

Según la los investigadores de la UPE los niños corrían un riesgo al lado de su progenitor, por las graves denuncias en su contra presentadas en Huancavelica.

“El señor cuenta con 17 denuncias que datan desde el año 2018, con hechos de violencia física y psicológica. Una de ellas en en agravio de la madre de sus dos primeros hijos el 2018 por presunto secuestro y tortura, también hay por lanzarle piedras a su progenitoras”, acotó la funcionaria.

La SBH, ahora cuidará de los infantes. “Los niños estarán bajo el cuidado del equipo técnico y médicos del centro. (...) Se ha percatado en la evaluación médico legal, algunas cicatrices”, dijo la directora del CAR Domingo Savio, Ruth Ramos.