Poco más de seis años han pasado desde la inauguración del Puente Comunero I, obra emblemática de la región no solo por su extensión o diseño, sino también por las irregularidades que la rodearon. A pesar de su importancia y de haber sido el “caballito de batalla” de un partido político y una gestión regional, hoy la infraestructura luce abandonada; no solo por la acumulación de basura y la falta de mantenimiento, sino porque personas de mal vivir se roban hasta los pernos de la obra.

Al recorrer el puente es innegable su descuido: primero por la basura acumulada, las señales de tránsito en mal estado y el evidente robo de sus piezas. Lo que más salta a la vista es la falta de los paneles solares en los postes de iluminación; sin embargo, por debajo, en la plataforma, los delincuentes se han llevado innumerables pernos y tuercas que sujetan la estructura.

“Hay dos pernos grandes a los que se les han llevado las tuercas y están inclinados, uno hacia adelante y otro hacia atrás. Desde que inauguraron el puente hasta el día de hoy, han hecho mantenimiento solo tres o cuatro veces”, denunció Eduardo Franco, vecino y dirigente de Auquimarca.

Estas denuncias no son nuevas; se vienen realizando hace varios años, pero no existiría una respuesta adecuada por parte de las autoridades del Gobierno Regional de Junín.

“Nos da impotencia y pena; la obra se ha hecho con la plata del pueblo. Hace dos años hemos denunciado y presentado documentos, pero hasta ahora nada. Solo han venido algunos funcionarios, se tomaron la foto y se fueron”, señaló Franco.

El tema de los paneles solares también es preocupante, ya que los delincuentes empezaron a apropiarse de los componentes tecnológicos a los pocos meses de la inauguración. Al día de hoy, sin embargo, estos no han sido repuestos; por el contrario, los robos han continuado y cada vez hay menos paneles que iluminan la vía. Las bancas en el acceso por Chilca tampoco se salvaron y ahora solo hay basura.