Los pobladores de Pariahuanca mantienen su protesta en los exteriores del Gobierno Regional de Junín, donde exigen la presencia del gobernador regional, Zósimo Cárdenas Muje, para atender sus demandas vinculadas a la protección del río Yuracyacu y el nevado Huaytapallana. Pese al lanzamiento de bombas lacrimógenas durante la jornada de movilización, los manifestantes decidieron permanecer en el lugar y anunciaron la realización de una olla común hasta obtener una respuesta directa de la autoridad regional.

La movilización fue convocada por comunidades campesinas que rechazan la actividad minera en la zona y denuncian la contaminación del río Yuracyacu. Los comuneros sostienen que la presencia de cianuro en el afluente habría provocado la muerte de cientos de miles de truchas, afectando gravemente a productores, ganaderos y familias que dependen de este recurso hídrico.

Durante la protesta también se registraron incidentes. Un funcionario de la Dirección Regional de Energía y Minas de Junín denunció haber sido agredido físicamente cuando acudió a las instalaciones del Gobierno Regional para recoger a su sobrina de cuatro años de edad de la cuna infantil de la entidad. Según indicó, algunos manifestantes habrían restringido la salida de trabajadores y usuarios, generando momentos de tensión.

Ante los hechos, el Gobierno Regional de Junín emitió un comunicado en el que reiteró su disposición al diálogo y anunció la instalación de una mesa técnica para abordar las demandas de la población de Pariahuanca. Asimismo, expresó su preocupación por los actos de violencia registrados y exhortó a los dirigentes a retomar las conversaciones.

Sin embargo, los comuneros consideran que las medidas anunciadas son insuficientes y mantienen su exigencia de reunirse personalmente con el gobernador regional. Hasta el cierre de esta edición, los manifestantes continuaban apostados en los exteriores de la sede regional a la espera de una respuesta concreta a sus reclamos.