El uso de cigarrillos electrónicos o vapeadores, cada vez más frecuente entre adolescentes y jóvenes, puede generar daños similares a los provocados por el cigarro convencional e incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, según advirtió el doctor Luis Tello, de la Oficina de Inteligencia Sanitaria del Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas (Iren) Centro, en el marco del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemora cada 31 de mayo.
El especialista alertó que existe una percepción equivocada respecto a estos dispositivos. “Lamentablemente hay esa idea en la población joven. Piensan que el cigarrillo electrónico es inocuo; sin embargo, contienen formaldehído y otros químicos que dañan el ADN del pulmón y son un factor de riesgo para el cáncer”, señaló.
Precisó que, aunque los vapeadores no contienen nicotina en los mismos niveles que los cigarrillos tradicionales, ello no significa que sean seguros.
“El cigarrillo electrónico igual es un factor de riesgo para el cáncer de pulmón. La recomendación a los jóvenes es que no consuman ni el cigarrillo tradicional ni el cigarrillo electrónico”, enfatizó.
Según informó, en el Perú se diagnostican anualmente más de 72 mil casos de cáncer, de los cuales alrededor de 3 mil corresponden a cáncer de pulmón.
En la macrorregión centro se registran más de 300 pacientes con esta enfermedad, considerada una de las más agresivas debido a su baja supervivencia.
Además, el diagnóstico suele realizarse de manera tardía. “El 80 % de los pacientes corresponden a estadios en etapas 3 y 4, que son fases avanzadas de la enfermedad. Solo un 20 % son detectados en etapas 1 y 2”, explicó Tello.
Si bien el consumo de tabaco continúa siendo el principal factor de riesgo, el médico aclaró que existen otros elementos que favorecen la aparición de este tipo de cáncer. Entre ellos figuran la exposición prolongada al humo generado por combustibles orgánicos utilizados para cocinar.
“En nuestra región vemos mucha población que cocina sus alimentos con combustibles orgánicos, estamos hablando de leña o bosta. Ese es también un factor para que se produzca el cáncer de pulmón”, sostuvo.
Asimismo, indicó que determinados entornos laborales también pueden incrementar el riesgo. “Trabajar con algunos químicos, en zonas mineras por ejemplo, o la exposición a metales pesados, hacen que se dañe la estructura del ADN y son factores predisponentes al cáncer de pulmón”, detalló.
El especialista añadió que la contaminación ambiental y las emisiones de vehículos antiguos también representan una amenaza para la salud respiratoria debido a la presencia de partículas tóxicas y metales pesados en el aire.
Entre los principales síntomas de alerta mencionó la presencia de una tos persistente que no desaparece con el tiempo. “Generalmente los síntomas son una tos crónica persistente, con o sin secreción, que no calma. Ante esa situación se debe acudir de inmediato a un establecimiento de salud”, recomendó.
Tello recordó además que el humo del tabaco afecta no solo a los fumadores, sino también a quienes conviven con ellos.
“No solamente hace daño al que fuma, sino también al que está respirando ese humo. El fumador pasivo también tiene riesgo elevado”, advirtió.
Exhortó a la población a evitar el consumo de cigarrillos convencionales y electrónicos, alejarse de ambientes con humo y realizar controles preventivos periódicos. “La mayor incidencia de cáncer pulmonar se debe al consumo de tabaco, ya sea en su forma tradicional o electrónica. Hay que dejar de fumar y acudir a evaluación médica ante cualquier síntoma”, concluyó.





