Unos 30 trabajadores, usuarios y niños con discapacidad corren riesgo en las instalaciones del Coliseo Municipal de Huancayo, declarado monumento histórico de la ciudad, debido al deterioro de su infraestructura y a su condición de riesgo grave, advertida desde 2024. Pese a las disposiciones para desocupar y remodelar el recinto, varias oficinas municipales continúan funcionando en el lugar.

La preocupación aumentó tras los recientes movimientos sísmicos. Según la denuncia ciudadana, un especialista de la Municipalidad de Huancayo, durante una capacitación sobre sismos, ratificó la condición de riesgo grave y solicitó nuevamente el desalojo inmediato de todas las áreas, incluida la Sala de Regidores, ubicada en el segundo piso.

Además, una sección utilizada por el Centro Integral del Adulto Mayor (CIAM) se derrumbó en 2025 debido a las lluvias, obligando a trasladar sus servicios a otro local.

El mayor riesgo se concentra en la Oficina Municipal de Atención a las Personas con Discapacidad (OMAPED), donde se brindan terapias físicas a niños con discapacidad.

Según trabajadores, algunos menores ingresan cargados por sus padres y permanecen en camillas, por lo que una eventual evacuación durante un sismo sería especialmente complicada. En el recinto también funcionan las oficinas de Deportes, DEMUNA y Vaso de Leche, además de la Sala de Regidores.

El personal de OMAPED alertó hace una semana sobre el incremento del riesgo tras los últimos sismos, pero la municipalidad aún no responde, bajo el pretexto de “falta de espacio”.